“¿A qué tienes miedo de perder?
Si nada de lo que tienes te pertenece realmente.”
La conciencia te pertenece.
El pensamiento te pertenece.
Incluso la percepción te pertenece.
El pensamiento estoico también tiene sus límites.
Puestos a citar a tan acomodable hedonista, me quedo con:
"Si lo que haces no te hace peor, entonces no es malo".
Pues el ser también nos pertenece. Otra cosa es que te pertenezca el cómo ser.
Versátil Marco Aurelio, indudablemente indicado para la moral de este tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario