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domingo, 26 de noviembre de 2023

Supernova (Universo consumido)

 

"Por eso, al recorrer con el dorso de las uñas el interior de tus brazos, abres más las piernas y dejas caer la cabeza invitándome involuntariamente a que lo ponga de nuevo derecho, asiéndote el pelo, y dejando tensa firme la piel del cuello, expuesta, vulnerable.

El aroma del deseo, de la mente pervertida, curiosa, incitante, dispuesta. Inunda la estancia, sin haber llegado a tocarte, apenas rozarte.

Esos labios deliciosos acarician tus lóbulos, oyes la respiración, esperas un sonido que te dirija, te lleve. No hay obligación, pero tampoco voluntad. Empiezas a notar que no necesitas dejarte, vas, y más aún al sentir el suave mordisco donde antes había caricia.

Anticipas, tensa, algo. Un contacto, una palabra, una indicación. El pelo tirante, la piel erizada, las piernas abiertas, la ropa empapada.....

.......y privada de la visión, el tacto, el oído, el olfato....se disparan. Y cuando lo que parece el envés de la mano dibuja tus labios abres la boca, queriendo saborear ya algo de ese intruso que amenaza con invadirte, entera."

Después, un clímax que pareció infinito, pero que apenas explotaba al tragarse de golpe toda la energía que engendró. Deja una bella espiral, y los trazos de una húmeda y aromática intensidad.

lunes, 26 de julio de 2021

Coherencia forzada

 La desnudez no parecía violentarla. Al contrario, le dotaba de una extraña seguridad. Tanta, que era difícil distinguir entre la obediencia y la complacencia, de modo que parecía a la vez dejarse llevar y manejar la situación. La mirada baja y la docilidad del gesto no casan con su lenguaje corporal. Mantenía las manos atrás pero su actitud era decididamente envolvente. Trató de acercarse, y sólo un fuerte tirón de ambos pezones refrenó temporalmente su impulso. Un mohín se dibujó en sus labios, y al tiempo que comenzó a levantar la vista esbozaba una palabra.

La bofetada casi da con ella en el suelo. Aún sorprendida, mantiene el impulso que sólo una nueva bofetada, más contundente y sonora que la anterior, consigue detener. Vuelve a bajar la mirada y a unir los labios, pero ahora sí que la gestualidad de su cuerpo se alinea con la actitud que pretende mostrar.

Y la dureza de los pezones es por fin coherente con su ánimo al tiempo que la humedad se hace evidente resbalando por los muslos, anunciando su rendición.

sábado, 2 de junio de 2018

Kissing the echoes of an era

Kissing the echoes of an era-Cane

The whistle on the air as every stroke is drawing its way,
the soft moan hidden between the lips after each hit,
the lingering tears that never left the eyes.
Devoted echo kissed by the cane.


Kissing the echoes of an era - Weights.

A dumb pain, as an introduction for the next to came,
a twisted body, claiming for a release.
And again, the outstanding endurance that flows from the will to belong.
She does.


 Kissing the echoes of an era. The most absolute possesion I ever felt. The bright of the will. 

The sharp and excruciating pain as a prelude of the most absolute pleasure.
Again, She Is.
A kiss, again.

martes, 15 de mayo de 2018

Tardes de primavera


De un intenso color azul.

jueves, 5 de abril de 2018

Dos puntos conectados

El gesto, la tensión, la presión, la resistencia vencida, el temor, el valor, la ofrenda, junto a la sensación de sentir como cede la piel, la carne atravesada, la oleada de satisfacción el poder del acto.






Y tras el dolor y el miedo, el placer. Inenarrable placer.

Llegó, por fin.

martes, 27 de febrero de 2018

El espejo

Otra vez el espejo. En la estancia a media luz, rodeado de toda la parafernalia, excitante y a la vez innecesaria, pues sólo hace falta el espejo y la mirada que se busca en él.

Y dejan de exisitir el temor, el frío, el placer, el calor, el dolor, la incomodidad, la humedad, la vergüenza, la impudicia, la lujuria y hasta el propio ser.

Una imagen reflejada que se torna carne sobre el cristal, y siente como si la piel se hubiera fundido con el deseo dibujado en la mente, saliendo inevitablemente con cada golpe, cada pellizco, cada caricia, cada susurro, cada resto de aliento....cada vistazo al yo que vuelve a ser, dibujado en el espejo.

Otra vez, vuelve a ser.