miércoles, 3 de junio de 2026

El camino a la depravación

No es lo mismo depravarse que ser conducido a lo depravado por otro. Aquello de yo no soy mala, me dibujaron así.

Es similar, la depravación inducida, obligada, carece del agravante de la voluntariedad, aunque se posea el impulso.

Claro que si uno es honesto, tarde o temprano agarrará las riendas de su corrupción, asumiendo su pecado original mientras asimila su condición.

Cuando a veces me preguntan como se conoce a los buenos, suelo pensar en esa coherente honestidad con uno mismo.

Algo tan dificil de hallar. Por eso, en realidad, somos tan pocos.

¡Qué se le va a hacer!

Lucía (oda a una puta natural)

Lucía, Lucía, mira que eres puta, Lucía.

Tratando de disimular detrás de una pretendida timidez esa naturaleza que ama servir y ser usada. La mala conciencia que te grita que no sirves para otra cosa cuando cada día te disfrazas de mujer decente. Y no eres más que una zorra destinada a complacer, negando lo evidente, con el descaro que muestras al exhibirte, tratando de aparecer como pudorosa tras el breve camisón mientras los pezones de perra en celo te delatan. Tanto que no puedes evitar agarrarte el coño viscoso y caliente, desvergonzada lúbrica. Te hace perder la cabeza el calor en la mano, la entrepierna mojada, el olor del sexo desatado gritando por poder servir para algo.

Lucía, Lucía, mira que eres puta.

Y solo vales para eso. Para darme aquello que no puedes evitar ofrecer, putísima Lucía.

El ejemplar extraño

Adoptó un nombre diferente, con el indisimulado propósito de remarcar su singularidad.

Así, se mostraba ágil e ingeniosa en los comentarios banales de las rutinas puestas en común.

No le falta cintura, ni recursos para evitar exponerse. Y si se ve vencida, no tiene recato en huir por un rincón.

La pena es que eso no tiene nada de singular. La inconfundible falta de arrojo de cada día. Una más.

La fluidez de Rosa

Rosa reclamaba fluidez.
Rosa quería verdad.
Rosa dejaba caer gota a gota todo aquello que iba en contra de lo que pretendía lograr.

Rosa se miente a si misma, pero me culpa a mí.

Rosa ya no está. Pobre Rosa. Y pobre del que fluya con Rosa.

 

Yo, no

Ella es incansable. La realimentación inacabable aumenta su estímulo en una espiral que parece ir en contra de la leyes de la física.

Su imaginación es inabarcable. Cada pensamiento, cada acto, se convierte al instante en la semilla de una nueva idea, que su energía no tarda en poner a rodar.

Un apetito insaciable, la inmisericorde encarnación del más, y más, y más, que da sentido a una forma de combustión imposible de gobernar.

Ella es infinita. Yo, no.
Está encantada con tener a alguien que la siga. Yo, mientras pueda aguantar su ritmo, también.

 

martes, 2 de junio de 2026

Lola, Lola

Lola, Lola, corrompible Lola,
de perversa virtud,
Incorrupta todavía,
pues aun creyendo que aquello que viviste dejó huella indeleble en ti,
la jaula de cristal de tu mente frágil
jamás permitirá marcarte.

Lola, Lola, inestable Lola,
depositaria incompleta de la sagrada llama. El aroma de los atributos más puros se dispersa con el desgarro que te atraviesa el alma.

Lola, Lola, dolor y esencia, mezcla profana que por no dejar de ser, no será.

Me dueles, carnal Lola, divina Lola, incapaz Lola.

lunes, 1 de junio de 2026

Politica

No, el BDSM no es político, es una opción individual. El marco que permite desarrollarlo libremente sí es politico. Su dessrrollo, no.

El individuo puede ser político, la individualidad, no.