Mostrando entradas con la etiqueta pelirroja_puta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pelirroja_puta. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de junio de 2023

La felatriz natural

 Tiene un encanto especial. Una mujer que sonríe cuando le dices cosas tales como:

“Vaya, vaya con la niñita....te encanta tragarte las pollas hasta la garganta ......así te encuentras en tu sitio....y no es una sorpresa, no.”

o

“Por tragarte una polla eres obediente, complaciente y no te importa degradarte. Al contrario, te pone. Te pierde el placer de recorrerla con la lengua, abarcarla con los labios y notar como crece en tu boca. Saborearla, notar el calor y la tensión.

De la punta a la base, hacerla desaparecer y después pasar la lengua despacio, y alternar ambas cosas”

y no sólo regala su sonrisas leerlo, si no que responde así:

“Me encanta, sí. Creo que el sexo oral es mi preferido. Adoro dar placer con mi boca, o que la usen para dárselo. Le pongo pasión y ganas, porque me gusta.”

y así,

“Por supuesto que sí. Recorrerla toda, de hecho. Obvio, también lamer los huevos“.

Pero lo mejor de todo no es la disposición, el talante o el ánimo. Es la sensación de naturalidad que emanan las respuestas, sin ironía, sarcasmo, lascivia incontrolada, prepotencia sobrada o descaro improcedente. Nada que ver con eso. No le hace falta. Transmite el gozo que le representa tragar pollas y dar placer del mismo modo que te contaría lo que le gusta escuchar una canción o tomarse un helado. Y en este entorno cada vez más suspicaz y crispado, es tal su frescura, que es imposible no acompañarla en la sonrisa.

Y la idea de tenerla en ese instante acunada entre los muslos se vuelve en lo más natural del mundo. Parece contagioso. Desde luego, es delicioso. Divina felatriz natural.

viernes, 26 de mayo de 2023

Pelirroja....y más

Cuando la vi llegar, me encantó, claro. Pues, ¿a quién no le agrada que se le aproximen varios de sus fetiches? El pelo rojo, encendido, enmarcaba una mirada azul, sostenido por la piel clara que la blusa trasparente dejaba algo más que adivinar. Al aproximarse, además, los bultos indisimulados de los pezones, evidentes aún bajo la tela del sostén, completaron un cuadro visual que ni siquiera habiéndolo descrito con anterioridad habría podido ser más atractivo.

Con todo, lo mejor está en el interior. Donde debe estar, justo detrás de la mirada celeste, bajo la melena colorada, fluye todo aquello que da sentido al envoltorio. Así, el estímulo no se atenúa tras el goce de la vista y la suavidad del tacto.  De ese modo, a la hora de la verdad no depende de aspectos más contingentes que otra cosa, por mucho fetiche que contengan. La conversación, el lenguaje corporal, el carácter y la disposición que va aflorando prometen algo más, mucho más, que placer para la vista. Es más, una vez la imagen visual ha sido creada, difícilmente tendrá un recorrido que aumente en profundidad e intensidad, si no aúna otras características y la capacidad para ser lo que el deseo dibuja desde esa imagen que mezcla rojo, azul y palidez. Y se da. Pues además, es tan puta, pero tan, tan puta, que es complicado ofrecer una medida de hasta dónde puede llegar. Puta, masoquista, con carácter y coherente, consciente de ello y dispuesta a hacer disfrutar a quien ponga de manifiesto tan deliciosa condición en todo su esplendor.  

Eso pienso hacer, naturalmente. Hasta que el rojo brillante que la corona se funda con el fuego incandescente que fluye del interior sin que ella pueda tener ni un átomo de control. 

Y más.