Según avanza el proceso, las sensaciones van siendo más claras, y variadas. No desaparece el miedo, pero se modula. El miedo no al cómo, si no al qué. Hay formas que quizás no debiera tolerar, pero el balance es altamente positivo. Aunque inevitablemente, hay que pulir ciertas aristas.
Ayer fue un día de contrastes. Un no pero sí, matizado por ciertas circustancias personales. Me costo ponerla en orden de marcha. Incluso cometió el "desliz" de decirme que la quería sólo para follar. Pero finalmente lo hizo, abrio su mente y sus piernas, y los camareros del local no sabían donde meterse. Indudablemente, la paciencia y la cuerda larga, son los ingredientes apropiados.
Llevaba dos días con un "regalo" para ella. Como de costumbre, atendió a unas indicaciones sí y a otras no. Así que hasta que no se dieron las condiciones que tenía en mente, no se lo mostré. Claro que fue verlo y caer la cortina. Así que, en plena calle, se lo puse. De pie, junto al coche, le ajusté la cadena a la cintura, la pasé entre sus piernas y la aseguré con el candado. La mirada de perra lasciva ya no la abandonó. Estaba lista, y mañana sería el día indicado.
Dejó disimuladamente su regalo a pesar de que le dije que se lo llevara. Le di dos indicaciones que no podrá cumplir, pues.
Y mañana ya es hoy, y el resumen es "No....no tengo ánimo ni ganas, no quiero tener que irme luego rápido al trabajo, no ya te lo dije ayer...habrá más días y mejores"
Hay otros días, sí, pero los que pasan se van y no vuelven más......
PD: 12:44 Falta de ganas y predominio del yo. Esta vez, no superó la prueba.
miércoles, 13 de julio de 2011
martes, 5 de julio de 2011
Epílogo en preludio
No pudo con el miedo. Trataba de disfrazarlo con una sonrisa permanente, pero su cuerpo y la actividad constante que la tranquilizaba delataba lo que pasaba por su mente. En el fondo, no está en absoluto convencida de merecer tanta atención. Pero insisto y parezco tener tanta paciencia.
"Sí, claro que es paciente. Si fuera al revés, estoy segura que yo no le habría llevado tan lejos. Ayyyy, pero no, yo no tengo lo que el cree ver. Porque lo cree, seguro, pero esta vez se ha equivocado. No soy así. No puedo dar lo que me pide, porque aún me lo pide, no lo exige, no, no estoy cediendo a sus exigencias....claro que no exige, así que no cedo. No, hago lo que yo quiero hacer, no lo que el quiere. Uffff, no se, el caso es que también hice cosas que no pensé que pasaran de mis mejores fantasías, y aún tengo más, pero no se las cuento, no, seguro que las saca....pero me gusta tanto cuando me obliga; bueno, que no, que no me obliga, es como si hiciese que me obligase yo sola. Aunque tampoco es eso, pues lo hago porque quiero....¡jo qué lío! Pero sí, va, es que lo hago, y él parece satisfecho, no se, me cuenta cosas que no me veo haciendo, o permitiendole.......y siempre sabe cuando me excito, cuando no, aunque se lo pongo fácil, estoy excitada casi siempre a su lado, aunque me hable del tiempo, pero claro, es que me mira de tal forma.....como para confersarle eso que dice que tengo, y sí, algo tengo, y desde siempre me atrajo, pero no me atreví, o no hubo ocasión o que se yo. Pero esta vez le he decepcionado, fijo, ya ni me da azotes, ni me venda, ni usa tanto instrumento excitante; excitante ahora, pues cuando lo vi todo sobre la mesa, me dio un escalofrío. Y encima va y me venda los ojos.....Será cabrón. No, no es eso, me mima constantemente, por eso no ha seguido, seguro que se cansa de mi, sí. Aunque me diga que lo ha pasado muy bien, y que me he portado de maravilla...pero si al final casi que ha sido un polvo y poco más. Bueno, no, ha sido bastante más.. Y ahora, me sigue mirando, al fondo de los ojos ¿cómo dice? Si ya nos vamos, quiere que me levante....frente al espejo...uhmm, que gusto, su cuerpo tras de mi otra vez, no como cuando estaba cara a la pared, incapaz de estar derecha......¿que trae? ¡una cuerda! ¿me querrá sacar atada de la habitación?...uhmmm, manos a la espalda, que rico, como corre por mi piel, que suave....ufff, no puedo mover las manos, y tira hacia arriba, y ahora por encima de mi pecho....y otra vez, y aprieta, uhmm que bien, y dice que a perdido práctica pues cuando la tenga de nuevo no se que va a ser esto....más vueltas , por debajo, jo , ya esta, mojada otra vez, no puedo evitarlo, pero no me tocó, sólo la cuerda, , uhmmmm, otra vez a mi espada, pegado, noto su bulto, y eso que dice que tarda en recuperarse, pues jo, tiene otra vez ¿qué? sí, miro al espejo. Diosssss, que imagen, mi pecho atado, mis manos atras, su cabeza tras la mía, abrazándome.....su mano baja a comprobar mi humedad, y sonrie.......no se si me gusta o me vuelve a dar miedo esa sonrisa"
Si, lo vamos a pasar muy bien de nuevo...y continuaré sacando de ti todo lo que tienes, y aún más.
"Sí, claro que es paciente. Si fuera al revés, estoy segura que yo no le habría llevado tan lejos. Ayyyy, pero no, yo no tengo lo que el cree ver. Porque lo cree, seguro, pero esta vez se ha equivocado. No soy así. No puedo dar lo que me pide, porque aún me lo pide, no lo exige, no, no estoy cediendo a sus exigencias....claro que no exige, así que no cedo. No, hago lo que yo quiero hacer, no lo que el quiere. Uffff, no se, el caso es que también hice cosas que no pensé que pasaran de mis mejores fantasías, y aún tengo más, pero no se las cuento, no, seguro que las saca....pero me gusta tanto cuando me obliga; bueno, que no, que no me obliga, es como si hiciese que me obligase yo sola. Aunque tampoco es eso, pues lo hago porque quiero....¡jo qué lío! Pero sí, va, es que lo hago, y él parece satisfecho, no se, me cuenta cosas que no me veo haciendo, o permitiendole.......y siempre sabe cuando me excito, cuando no, aunque se lo pongo fácil, estoy excitada casi siempre a su lado, aunque me hable del tiempo, pero claro, es que me mira de tal forma.....como para confersarle eso que dice que tengo, y sí, algo tengo, y desde siempre me atrajo, pero no me atreví, o no hubo ocasión o que se yo. Pero esta vez le he decepcionado, fijo, ya ni me da azotes, ni me venda, ni usa tanto instrumento excitante; excitante ahora, pues cuando lo vi todo sobre la mesa, me dio un escalofrío. Y encima va y me venda los ojos.....Será cabrón. No, no es eso, me mima constantemente, por eso no ha seguido, seguro que se cansa de mi, sí. Aunque me diga que lo ha pasado muy bien, y que me he portado de maravilla...pero si al final casi que ha sido un polvo y poco más. Bueno, no, ha sido bastante más.. Y ahora, me sigue mirando, al fondo de los ojos ¿cómo dice? Si ya nos vamos, quiere que me levante....frente al espejo...uhmm, que gusto, su cuerpo tras de mi otra vez, no como cuando estaba cara a la pared, incapaz de estar derecha......¿que trae? ¡una cuerda! ¿me querrá sacar atada de la habitación?...uhmmm, manos a la espalda, que rico, como corre por mi piel, que suave....ufff, no puedo mover las manos, y tira hacia arriba, y ahora por encima de mi pecho....y otra vez, y aprieta, uhmm que bien, y dice que a perdido práctica pues cuando la tenga de nuevo no se que va a ser esto....más vueltas , por debajo, jo , ya esta, mojada otra vez, no puedo evitarlo, pero no me tocó, sólo la cuerda, , uhmmmm, otra vez a mi espada, pegado, noto su bulto, y eso que dice que tarda en recuperarse, pues jo, tiene otra vez ¿qué? sí, miro al espejo. Diosssss, que imagen, mi pecho atado, mis manos atras, su cabeza tras la mía, abrazándome.....su mano baja a comprobar mi humedad, y sonrie.......no se si me gusta o me vuelve a dar miedo esa sonrisa"
Si, lo vamos a pasar muy bien de nuevo...y continuaré sacando de ti todo lo que tienes, y aún más.
domingo, 19 de junio de 2011
Jengibre
Mitad por que era necesario, mitad por compromisos cruzados, esta semana no habíamos tenido aún ninguno de nuestros habituales encuentros.
Es tiempo de explorar lo menos obvio, y de salir de las situaciones favorables. De buscar las aristas, los grises, y disfrutar con ellos. Aunque no es fácil naturalmente. Hubo momentos extraños, de aparente desconexión, de alejamiento sutil. Y claro, trajeron sensaciones. Encontradas, inesperadas, pero sensaciones.
Sin embargo, una charla telefónica fue suficiente para corrobarar que el camino es el adecuado. Sí, más que suficiente. No dijo nada explícitamente (le cuesta tanto trabajo, más allá de la mera tensión sexual, decir algo de lo que le pasa por dentro), pero fue como si lo gritara a los cuatro vientos. De nuevo, los detalles, los imperceptibles detalles en tonos, omisiones y pausas, dan la medida real del juego. La confianza y la complicidad aumentan. El deseo es omnipresente....pero ya no está sólo. Nunca lo estuvo, mas ahora deja que salgan esas otras cosas.
Quedamos finalmente el viernes para el primer encuentro. Los caprichos de la naturaleza lo frustraron, afortunadamente. Afortunadamente, pues la cita devino en una velada deliciosa. Intensa, íntima, profunda, delicada....y terriblemente sexual. Y tuvo su momento impagable.
Entre los trocitos de sushi, dispuesto como los pétalos de una flor, venían las hojitas de jengibre. Se me puso una sonrisa malévola que ya conoce bien, y le expliqué para que se utiliza el adorable tubérculo, más allá de limpiar la boca entre bocado y bocado. Casi no tuve que decirle lo que había de hacer, lo cogió al vuelo, y la carita de niña pícara que se le pone cuando la excitación de lo nuevo la invade hizo el resto. Así que envolvió una tirita rosada en una servilleta, y se fue a colocarlo sobre su clítoris, sin mayor dliación. La cara de traviesa que traía a la vuelta valia por toda la tarde. Pero lo mejor estaba aún por llegar.
Y es que la complicidad y la confianza hacen maravillas, ciertamente
Es tiempo de explorar lo menos obvio, y de salir de las situaciones favorables. De buscar las aristas, los grises, y disfrutar con ellos. Aunque no es fácil naturalmente. Hubo momentos extraños, de aparente desconexión, de alejamiento sutil. Y claro, trajeron sensaciones. Encontradas, inesperadas, pero sensaciones.
Sin embargo, una charla telefónica fue suficiente para corrobarar que el camino es el adecuado. Sí, más que suficiente. No dijo nada explícitamente (le cuesta tanto trabajo, más allá de la mera tensión sexual, decir algo de lo que le pasa por dentro), pero fue como si lo gritara a los cuatro vientos. De nuevo, los detalles, los imperceptibles detalles en tonos, omisiones y pausas, dan la medida real del juego. La confianza y la complicidad aumentan. El deseo es omnipresente....pero ya no está sólo. Nunca lo estuvo, mas ahora deja que salgan esas otras cosas.
Quedamos finalmente el viernes para el primer encuentro. Los caprichos de la naturaleza lo frustraron, afortunadamente. Afortunadamente, pues la cita devino en una velada deliciosa. Intensa, íntima, profunda, delicada....y terriblemente sexual. Y tuvo su momento impagable.
Entre los trocitos de sushi, dispuesto como los pétalos de una flor, venían las hojitas de jengibre. Se me puso una sonrisa malévola que ya conoce bien, y le expliqué para que se utiliza el adorable tubérculo, más allá de limpiar la boca entre bocado y bocado. Casi no tuve que decirle lo que había de hacer, lo cogió al vuelo, y la carita de niña pícara que se le pone cuando la excitación de lo nuevo la invade hizo el resto. Así que envolvió una tirita rosada en una servilleta, y se fue a colocarlo sobre su clítoris, sin mayor dliación. La cara de traviesa que traía a la vuelta valia por toda la tarde. Pero lo mejor estaba aún por llegar.
Y es que la complicidad y la confianza hacen maravillas, ciertamente
lunes, 13 de junio de 2011
La descripción
No es un relato propiamente dicho. Leído en una página de contactos BDSM. Me gustó. Tiene más verdad que otras tantas cosas......
perra en proceso de adiestramiento y doma. Mi día a día es suyo... Él me guía.. Él moldea a la mujer para convertirla en la mascota que desea... Respiro porque Él está... me alimento como y cuando Él lo desea... siento orgullo... respondo moviendo la cola cuando Él está frente a mí... Tiemblo por lo que siento día a día... anhelo ser el animal de compañia exquisito que Él desea...Duermo atada a una correa, cuando no soporto su ausencia restriego mi hocico de perra por la casa buscando su olor. Mi placer, incluido el orgasmo, ya no me pertenece es suyo... me despierto por la noche para separar mis piernas para no sentir placer, hasta dormida sigo siendo su perra... Él deseaba una perra en celo y es a lo que huelo... me rozo con las esquinas de la casa cuando el ardor de perra se apodera de mí... arrodillándome para no sentir el contacto de los asientos... me siento dichosa solo imaginando que puedo llegar a ser una de sus perras... Existo y vivo solo por y para Él... solo deseo entregarme... aún debo dejar de pensar y desear como una mujer... Él es paciente... me moldea, me amaestra... con mano dura... con calma... solo deseo que llegue el día en el que pueda quitar de este perfil "perra en proceso" para escribir simplemente perra... Llevo un collar físico que me identifica como su perra y otro invisible profundamente guardado dentro de mí...martes, 31 de mayo de 2011
catira
Ya tiene nombre; catira
Las últimas tres semanas siguen una cadencia pausada. No exenta de intensidad o ligeros sobresaltos. Es un viaje interior, eminentemente interno, a través de la observación de cada detalle, cada impulso y cada gesto. Multitud de pequeñas pruebas, anzuelos, añagazas, concesiones, restricciones. Y muchas miradas. Y mucho contacto. Y muchas palabras.
Los lenguajes verbal y no verbal se entrecruzan constantemente, en un juego aparentemente sostenido, pero tan sencillo en el fondo que parece ligero, liviano. Pero no lo es tanto.
Poco a poco, va apareciendo la desnudez deseada. Pues el deseo es omnipresente, de fuera hacia adentro, o al revés, que más da. Es tan importante la satisfación de la piel como la de la mente. Y siempre jugando. Y riendo. También para mi es nuevo.
El fin es someterla. Lo sabe bien. Aún no se lo cree, no lo ve posible. Aunque en su interior siente que ya no es una locura, y que quizá, entre tanta suavidad y juego, comienza a saber que habrá algo más allá de la piel; aunque no quede marcado en ella.
Es una catira voluptuosa y sensual, con inequívoca disposición.
Y guarda en su interior lo que ni siquiera sospecha. O ya sí, ese jueves lo sintió y vio que lo vi, pero juega a no saberlo, y a sacarlo despacio.
http://www.youtube.com/watch?v=pEQzcDzsn3g&NR=1
Ritmo, swing y seda
Así sea
Las últimas tres semanas siguen una cadencia pausada. No exenta de intensidad o ligeros sobresaltos. Es un viaje interior, eminentemente interno, a través de la observación de cada detalle, cada impulso y cada gesto. Multitud de pequeñas pruebas, anzuelos, añagazas, concesiones, restricciones. Y muchas miradas. Y mucho contacto. Y muchas palabras.
Los lenguajes verbal y no verbal se entrecruzan constantemente, en un juego aparentemente sostenido, pero tan sencillo en el fondo que parece ligero, liviano. Pero no lo es tanto.
Poco a poco, va apareciendo la desnudez deseada. Pues el deseo es omnipresente, de fuera hacia adentro, o al revés, que más da. Es tan importante la satisfación de la piel como la de la mente. Y siempre jugando. Y riendo. También para mi es nuevo.
El fin es someterla. Lo sabe bien. Aún no se lo cree, no lo ve posible. Aunque en su interior siente que ya no es una locura, y que quizá, entre tanta suavidad y juego, comienza a saber que habrá algo más allá de la piel; aunque no quede marcado en ella.
Es una catira voluptuosa y sensual, con inequívoca disposición.
Y guarda en su interior lo que ni siquiera sospecha. O ya sí, ese jueves lo sintió y vio que lo vi, pero juega a no saberlo, y a sacarlo despacio.
http://www.youtube.com/watch?v=pEQzcDzsn3g&NR=1
Ritmo, swing y seda
Así sea
domingo, 8 de mayo de 2011
Suavidad
No consigo resumir lo pasado. Quizá es que me centro demasiado en la cronología de lo acaecido y olvido que lo único que se plasmar son las sensaciones.
Ha pasado ya más de una semana, y ya hubo varios encuentros. Un “dios santo!!!!” en un sms fue el pistoletazo de salida. De salida real, pues antes tuvimos los habituales escarceos y conversaciones vía msn o teléfono. Esta vez, es diferente. Los pasos se dan mirando a los ojos. Y es una saludable novedad. Definitivamente, me estaba perdiendo algo.
Hoy me levante pronto, volvía a jugar a primera hora. El día es esplendido, nada que ver con el sábado tormentoso. Un sábado raro, sin salir de casa, denso, a pesar de que no ocurre nada. O sí, pero no le doy importancia. O se la doy. Me veo pausado, sin acudir al cite, aunque simule hacerlo.
“Raindrops keep fallin' on my head”
Sí, algo fluido, intrascendente, suave, ligero….hace mella en mi ánimo, y me suavizo igualmente.
Adquiero perspectiva, y observo. La calle toda para mi, las uñas negras de la farmacéutica y lo bien mandada que es (lo tendré en cuenta, aunque en este lugar cambian tanto que probablemente no la vuelva a ver). Sí, comienzo a procesar de un modo global los últimos 10 días.
“So I just did me some talkin' to the sun
And I said I didn't like the way he got things done
Sleepin' on the job
Those raindrops are fallin' on my head, they keep fallin'”
Sí, continúan cayendo, y yo reviviendo. Recuerdo detalles. Gestos. Antes que nada, la expresión al cruzar las miradas por primera vez. Y como se confirmó que ambos somos tal y como nos mostramos. Los impulsos, no puede evitar tocarme. La risa nerviosa, la cara nerviosa, toda ella puro nervio de seda.
“Raindrops keep fallin' on my head
But that doesn't mean my eyes will soon be turnin' red
Cryin's not for me”
El contraste entre la tensión y el relax, como pasa de uno a otro según la voy llevando. Aprende, observa, y a pesar de todo, disfruta. Sí, disfruta, y veo en todo su cuerpo, como está excitada. Y se atreve a más, me acaricia el pelo, a pesar de los nervios y de cómo la miro.
Me asombra su pudor, y su forma de vencerlo. Responde sensacionalmente a los estímulos, es franca y directa, y el deseo la envuelve….y a mi también. Habría de ser de piedra para que no lo notase y eso quedó enterrado en la etapa anterior.
Estamos en la misma onda, y hemos encajado. Me gusta cómo me sirve la comida, aunque tenga costumbre de hacerlo. Tenemos más de un registro, el juego es delicioso. No hay prisa, y siempre hay deseo, aunque la ocasión no sea propicia. Una duda para el futuro, “¿Qué pasará si ese deseo disminuye?, ¿será el motor principal?”
'Cause I'm never gonna stop the rain by complainin'
Because I'm free
Nothin's worryin' me”
La confianza mutua empieza a tomar forma, de ese modo tan particular que sólo he sentido en este tipo de relaciones. No me explico por qué. Puede que sea una necesidad compartida de confiar, sí, pero aún así, ¡apenas nos conocemos!. No es cierto. Apenas nos conocemos en el sentido formal del término, pero nos hemos contado y confesado cosas que nadie más sabe, ni probablemente, sabrá. Esa es la diferencia. Por eso se puso de pie en la primera cita. O venció su vergüenza para recibir los azotes en el bar.
Es una partida de desafíos y certezas. Intenso, pero sin ansia (bueno, con breves fogonazos). Y mucha humedad. Los juegos en el parking, colofón de las citas. Calor, olor a sexo, contacto, miradas y anuncios. Uno claro e inequívoco “Voy a poseerte”
Llegó hasta lo más hondo de su alma. Y es sólo el principio.
“It won't be long till happiness steps up to greet me
Raindrops keep fallin' on my head…..”
Sí, la mañana es plácida. Hay una pequeña concatenación de desastres (9 para ser concreto). Explosiones de furia, ira, y sin embargo, no me abandona la suavidad. Sigo relajado, y observando. Hoy tengo que pensar en un castigo. Tengo toda la semana para aplicarlo, y puede que más tiempo. Y pienso disfrutarlo. Suave e intensamente. Paso a paso, mirando a los ojos.
Cómo hasta ahora.
Ha pasado ya más de una semana, y ya hubo varios encuentros. Un “dios santo!!!!” en un sms fue el pistoletazo de salida. De salida real, pues antes tuvimos los habituales escarceos y conversaciones vía msn o teléfono. Esta vez, es diferente. Los pasos se dan mirando a los ojos. Y es una saludable novedad. Definitivamente, me estaba perdiendo algo.
Hoy me levante pronto, volvía a jugar a primera hora. El día es esplendido, nada que ver con el sábado tormentoso. Un sábado raro, sin salir de casa, denso, a pesar de que no ocurre nada. O sí, pero no le doy importancia. O se la doy. Me veo pausado, sin acudir al cite, aunque simule hacerlo.
“Raindrops keep fallin' on my head”
Sí, algo fluido, intrascendente, suave, ligero….hace mella en mi ánimo, y me suavizo igualmente.
Adquiero perspectiva, y observo. La calle toda para mi, las uñas negras de la farmacéutica y lo bien mandada que es (lo tendré en cuenta, aunque en este lugar cambian tanto que probablemente no la vuelva a ver). Sí, comienzo a procesar de un modo global los últimos 10 días.
“So I just did me some talkin' to the sun
And I said I didn't like the way he got things done
Sleepin' on the job
Those raindrops are fallin' on my head, they keep fallin'”
Sí, continúan cayendo, y yo reviviendo. Recuerdo detalles. Gestos. Antes que nada, la expresión al cruzar las miradas por primera vez. Y como se confirmó que ambos somos tal y como nos mostramos. Los impulsos, no puede evitar tocarme. La risa nerviosa, la cara nerviosa, toda ella puro nervio de seda.
“Raindrops keep fallin' on my head
But that doesn't mean my eyes will soon be turnin' red
Cryin's not for me”
El contraste entre la tensión y el relax, como pasa de uno a otro según la voy llevando. Aprende, observa, y a pesar de todo, disfruta. Sí, disfruta, y veo en todo su cuerpo, como está excitada. Y se atreve a más, me acaricia el pelo, a pesar de los nervios y de cómo la miro.
Me asombra su pudor, y su forma de vencerlo. Responde sensacionalmente a los estímulos, es franca y directa, y el deseo la envuelve….y a mi también. Habría de ser de piedra para que no lo notase y eso quedó enterrado en la etapa anterior.
Estamos en la misma onda, y hemos encajado. Me gusta cómo me sirve la comida, aunque tenga costumbre de hacerlo. Tenemos más de un registro, el juego es delicioso. No hay prisa, y siempre hay deseo, aunque la ocasión no sea propicia. Una duda para el futuro, “¿Qué pasará si ese deseo disminuye?, ¿será el motor principal?”
'Cause I'm never gonna stop the rain by complainin'
Because I'm free
Nothin's worryin' me”
La confianza mutua empieza a tomar forma, de ese modo tan particular que sólo he sentido en este tipo de relaciones. No me explico por qué. Puede que sea una necesidad compartida de confiar, sí, pero aún así, ¡apenas nos conocemos!. No es cierto. Apenas nos conocemos en el sentido formal del término, pero nos hemos contado y confesado cosas que nadie más sabe, ni probablemente, sabrá. Esa es la diferencia. Por eso se puso de pie en la primera cita. O venció su vergüenza para recibir los azotes en el bar.
Es una partida de desafíos y certezas. Intenso, pero sin ansia (bueno, con breves fogonazos). Y mucha humedad. Los juegos en el parking, colofón de las citas. Calor, olor a sexo, contacto, miradas y anuncios. Uno claro e inequívoco “Voy a poseerte”
Llegó hasta lo más hondo de su alma. Y es sólo el principio.
“It won't be long till happiness steps up to greet me
Raindrops keep fallin' on my head…..”
Sí, la mañana es plácida. Hay una pequeña concatenación de desastres (9 para ser concreto). Explosiones de furia, ira, y sin embargo, no me abandona la suavidad. Sigo relajado, y observando. Hoy tengo que pensar en un castigo. Tengo toda la semana para aplicarlo, y puede que más tiempo. Y pienso disfrutarlo. Suave e intensamente. Paso a paso, mirando a los ojos.
Cómo hasta ahora.
martes, 3 de mayo de 2011
Encrucijada
Con el ánimo fronterizo. En un terreno ajeno a la calma y la quietud. Sujeto a variaciones constantes, unas arrebatadoras, otras de fondo, pero siempre pulsantes y renovadoras. Aunque traigan aires de destrucción, anuncian algo nuevo, producto de la colisión de opuestos y mezcla de contrastes.
No es territorio para los que rechazan el vértigo, ni los que buscan la protección de la rutina. Aún quedandose a un lado para observar como ocurren las cosas, hay tal energía en movimiento que irremisiblemente algo salpica siempre.
Lugar para vividores, timadores, refugiados, inclasificados, ajenos, manipulados, eternos, obliga a tener alerta los sentidos. Tan variado y prolífico, que no permite estancias prolongadas. Pero quien lo conoce, vuelve, pues siempre hay tiempo para morir. A no ser que ya esté muerto.
No es territorio para los que rechazan el vértigo, ni los que buscan la protección de la rutina. Aún quedandose a un lado para observar como ocurren las cosas, hay tal energía en movimiento que irremisiblemente algo salpica siempre.
Lugar para vividores, timadores, refugiados, inclasificados, ajenos, manipulados, eternos, obliga a tener alerta los sentidos. Tan variado y prolífico, que no permite estancias prolongadas. Pero quien lo conoce, vuelve, pues siempre hay tiempo para morir. A no ser que ya esté muerto.
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