jueves, 28 de noviembre de 2019

Ya ni eso

Realmente, a estas alturas preveía otro escenario. Claro que a ti aún te sobra el tiempo y a mí ya comenzó a faltarme una vida.

Alguien me dijo una vez, en una despedida, ºI really will miss you, you are always so patient”.

Quizá ya ni siquiera eso.

domingo, 24 de noviembre de 2019

El vals de la mariposas

Una cancioncilla intrascendente, que en su día me encantaba.
Hoy, prefiero este otro baile, si se trata de mariposas, claro.


sábado, 23 de noviembre de 2019

Alegoría del tiempo

Alegoría del tiempo,
entre segundos y grados,
resbalando el calor por el momento del encuentro
y el frío por el de la espera.

Una desnudez mitad esencial, mitad obligada
mostrando un baile de cicatrices placenteras
con dolorosas caricias.

Y siempre, siempre, la candente paradoja eterna de helada y finita condición.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Ecuador en frío


Ya queda menos de la mitad del mes. Ya queda menos de muchas cosas. El tiempo es un inexorable exfoliante de ánimos, deseos y humores. Cada vez me deja más desnudo, y unas veces me gusta y otras no.

Me agrada pasar los dedos con suavidad entre los entresijos trufados de ávidas neuronas, modelando a gusto y placer el aroma de la curiosidad, la perversidad y lo inesperado.

Creo que no hay nada que pueda resultarme más incitante que eso. Aún habiendo dejado atrás el cálido y exuberante ecuador.

Insolencia, ingenio, capacidad y orgullo.


Al ingenio le sobra la insolencia. Ésta sólo aparece cuando el insolente se siente inferior. Sí, sin duda, es un rasgo de inferioridad, al igual que la conducta basada en el orgullo.
Nadie seguro de su valor necesita tirar de emoción para asegurar su posición.

lunes, 7 de octubre de 2019

Gilipolleces ( el manto de la ignominia)

 

Y es cada vez peor.

Leo a una criatura a medio hacer (que ya no cumple 40, manda huevos) lloriquear porque la han tratado mal. Maltrato, dice. Aunque lo que se deduce de su diatriba es que no se salió con la suya por no saber donde se metía.

Encima tiene los santos cojones de lanzar un titular artero, amarillo, mezclando dominación y maltrato. Para no echar gota, vamos.

Pero lo peor no es eso. Lo peor es la piara de cretinos que aplauden ese escrito como si fuera una obra fundacional de la psicología moderna. Y lo que más me entristece es ver a algunos, de los cuales me consta tienen mente sensata, juicio sereno y espíritu equlibrado, caer en la bajeza de hacer el caldo gordo a la corte de linchadores de la moral pública, en vez de mandar a la escribiente y los memos que juzgan desde la emoción a tomar literalmente por el culo.

Si los buenos y los justos caen bajo el manto de la ignominia, estos son, decididamente, muy malos tiempos. Y mala corrección tendrán.

miércoles, 2 de octubre de 2019

10.000 años de evolución...


...siendo la especie dominante por el superior desarrollo de la capacidad cerebral, alumbrado modos de comportamiento basados cada vez más en la razón, alejándose de la esclavitud de la conducta irracional e impulsiva basada en las sensaciones y el instinto y ahora, en pleno siglo xxi, los mayoría de la población se conduce por impulsos emotivos, dejando de lado el raciocinio.
Los mensajes simplistas, el voluntarismo y el buenísimo sacado de contexto sustituyen al análisis, la observación y el pensamiento.

Y la gran mayoría se queda tan ancha. Orwell solo se equivocó al pintar un mundo gris. La esclavitud de colores mola más.