miércoles, 11 de enero de 2023

El nombre de lo que se cuela entre las palabras

“Me sorprende el mucho efecto en mí que tienen unas pocas palabras, más viniendo de alguien de quien prácticamente no se nada.....”

Hace años, muchos creo, escribí sobre eso. Y no fui capaz de encontrarle un nombre que se ajustara bien. Existe, seguro, entre decenas de miles de términos, alguno hay. No soy el primero en disfrutar de esta habilidad (aunque por lo que voy viendo, y de nuevo ya hace tiempo de eso, es más bien escasa). Ni seré el último.

Pero no soy capaz de ponerle un nombre.

De darle forma tangible, sí.

Una casa de putas (en el sentido clásico del término)

Lo que hace el aburrimiento. Me puse a explorar perfiles, con lápiz y papel al lado. Si llegaba a uno, ya fuera sumisa, Dómina o mediopensionista, que pedía por sus favores bien que entrarás en sus plataformas de pago, bien regalos de una lista de deseos, bien directamente dinero, la apuntaba como puta clásica.


Pues son casi el 50% de las más activas. Y según se matice la consulta, llega a acercarse al 100% en algunas categorías.


No se puede mostrar sangre, pero sí ofrecer servicios sexuales pagados. Espero que los responsables de la web articulen un medio que permita identificar y filtrar aquellos perfiles que sólo tienen un fin económico. Antes de que sea tarde.


No he hecho el ejercicio con los varones, aunque creo que en este aspecto la inclusividad no está bien vista. De momento, claro.

lunes, 2 de enero de 2023

La soledad

 Leo una de esas frases venenosas que parecen trascendentes y en el fondo rezuman desesperanza, dolor, complejo y daño.

“La mejor compañía es una misma”.

Naturalmente, es falsa desde la premisa inicial, el acompañamiento requiere inevitablemente de una presencia externa física de alguien ajeno a la propia mente y cuerpo. Un elemento extraño, diferente, que satisfaga la necesidad de contacto de los sentidos y el yo. Otro yo, no el de uno mismo matizado por causa alguna y puesto ante un espejo real o imaginario para crear la ilusión que ahogue la soledad.

Este es un lugar predominantemente de soledades. Desde las de índole relacional que son el alimento básico de las redes sociales, y que podrían estar aquí como en cualquier otra (de hecho, están) hasta las soledades derivadas de tener la capacidad y el impulso de experimentarse y conocerse por sendas diferentes y en bastantes ocasiones completamente incongruentes con lo naturalmente establecido y considerado normal (en lo relativo al deseo y consumación placentera de impulsos sexuales sadomasoquistas. No entro en otras diferencias que creo no deben hacerse notar tanto aquí, tienen ya sus foros bien organizados).

En resumen, soledades, que en casos de ansia y desespero, lleguen a ver normal una frase tan aberrante como la anterior, incluso se la creen.

Pero es difícil no caer en ese ansia alguna vez. Mientras sea un breve momento de ofuscación transitoria, bueno va. De los que se extravíen por esos senderos, líbranos, Señor.

jueves, 29 de diciembre de 2022

¿Ya no hay perversión?

 

Hay poca. Sobra estética y falta esencia.

La sensación de que puede ocurrir cualquier cosa, de que todo es posible.

La perversidad esa que emana de una mirada, una palabra, un gesto....¿dónde estarán?

 

Coda primera

La hay, la hay. Desfigurada por mil lentes amorfas, disimulada tras banderas absurdas, pero la hay. Ocurre que es tan tímida, y gusta tanto de protegerse de la luz, que apenas se percibe entre tanta contaminación.

Pero ahí está, esperando cruzar la mirada contigo.

Impagable perversidad.

 

lunes, 19 de diciembre de 2022

Donde el tiempo está vivo todavía

¿Dónde es?
Si escolta a la eternidad, tiene que estar ahí.
Si se mece en la infinitud, tiene que estar ahí.

Solo espero que al no ser ni infinito ni eterno, ese lugar no haya quedado atrás.
Pues si así fuera, pasaron todos mis momentos, por mucho que queden muchos por llegar.

¡Qué melancolía tan extraña trae la certeza de saber que ya no queda tanto para el final!

Pregunta tonta

¿Existe el sumiso perfecto?

Vaya pregunta más tonta. ¡Pues claro que existen!
Cada una de las que he disfrutado, mientras las tuve, mientras fueron, fueron perfectas.
Aunque durara cinco minutos.
La perfección absoluta. La lástima es que no suele ser eterna.
Así pues, sí, existen. ¡Faltaría más!

Dedicado a un perfecto idiota de Valladolid

lunes, 5 de diciembre de 2022

Tengo muchas....

Tienes muchas......, muchísimas. Tan acumuladas durante mucho tiempo, una encima de otra, tantas que ya no te cabían más.

Sí, sí que tienes. Y ahora, te has desbordado, puta. Lo has soltado todo de repente. No te veo, pero sientes que te vigilo. Eso te parece, sí, tanto que noto como sonríes, con esa risa boba tan señalada y única. Noto tu lenguaje corporal, que te delata inevitablemente, tan evidente que emana de ti la sensación de bienestar que te genera estar tan cómoda en tu condición de puta servil y a la vez satisfecha. La humedad constante entre las piernas, el coño mojado, los andares seguros, el gesto amable....

Tienes muchas, muchísimas. Y tendrás más. Claro que sí.