domingo, 19 de marzo de 2017

Me jode

Me jode que se confunda el placer por la Dominación, la sumisión, el sadismo o el masoquismo, con un puto circo de carnaval en el cual tiene cabida cualquier corriente absurda relacionada mínimamente con el sexo.

Me jode.

Me jode que se utilice un lugar de encuentro como plataforma proselitista de minorías automarginadas que quieren ser visibles.

Me jode que se pretenda normalizar gregariamente lo que son anormalidades individuales por la inseguridad de cuatro paletos pretendidamente ilustrados que no encuentran hueco en ningun lado.

Me jode la falta de personalidad tratando de marcar tendencia.

Me jode la mediocridad que grita.

Me jode la impostura infantil de los iluminados.

Y me jode ver que cada vez hay más capullos absurdos carnavaleros tomando el lugar que no les corresponde.

¡Estoy hasta los mismísimos huevos de todos ellos!

domingo, 12 de marzo de 2017

Evolución (mira que eres zorra, querida)

Tenía previsto escribir sobre como veo su evolucion, pero ella lo expresa en el siguiente párrafo mucho mejor de lo que pueda hacerlo yo. Hasta en eso ha dado un paso adelante.

"Bueno, lo de el jueves noche no fue normal Amo.....
Me puse tan tan tan cachonda, tan perra con un leve roce me corría
Hubiera hecho todo lo que hubiese querido Amo, me sentí tan.... suya....
Hubiese hecho hasta lo impensable me parece, y verle la cara.... como me miraba....
Dios.... me vuelvo a calentar de recordarlo Amo
Me corrí 10 veces en.menos de una hora.... Y me quedé a las puertas del 11 jajajajaja 


Me sorprende cada día más Amo, como le dije.... Me ha pillado el punto, sabe donde tocar para hacerme estallar"

 Excitante,sin duda. A mí al menos me excita.

Además, hace lo que quiero, cuando quiero y como quiero. Y disfruta de ello.
Tantos tratados sobre lo que significa ser una "buena" sumisa y mira, resulta que bastan dos líneas para describirlo con eficiacia.

Incluso menos de una línea, pero no es cuestión que quien no lo merece se entregue a quitar la ilusión a los cazadores de esencias y unicornios ¿verdad? 

jueves, 9 de marzo de 2017

The red field

Away from the rightness
Ahead from the sight
Above any idea
Among crowds of pretended twisted minds
crying for the untold.



Just an untold secret,
the one that most of them
will never hold.



The one that will remain untold
forever....although
it has been whispered
softly in your ear.



Over the red field
of the untold secret.
You and me, both...in a painful anger full of joy



I hate you in red, even more

miércoles, 8 de marzo de 2017

Desde luego


"No me ataré las tetas, ni iré sin sostén por la calle".
"No quiero que me inmovilices atándome, necesito poder moverme"

Claro, faltaría más. Una cosa es ser muy zorra y otra ir llamando obscenamente la atención. No tiene por qué ir de la mano. Así que esas eran parte de las condiciones que marcaba cuando empezamos a llevarnos especialmente bien. Muy razonables, por cierto.

-"Vete al baño y ponte los cordones, zorra, y no te los quites hasta que te diga"
-Mmmmm, ¡cómo me gusta!
- "Te vas a volver adicta a atarte las tetas"
- Jajajajajajaja, que problema....
-"Hace casi dos meses lo era"
-Ya, pero como bien has dicho, me has encontrado el punto. Me guste o no reconocerlo......lo has hecho.

Y se ató las tetas y se quitó el sostén. Primero en casa, después por la calle, y en un centro comercial. Y además, llegó a quitarse las cuerdas mientras daba un paseo, llamando obsecenamente la atención. Pero ya no le importa. Le excita. Solo pensar en ello hace que se empape. Y lleva los cordones en el bolso, lista para ponérselos en cualquier lugar en cuanto le llegue la indicación de hacerlo. Pues ese es otro cambio, no hace falta ordenar, solo sugerir, y capta mi deseo al momento y lo satisface.



"¿Te digo lo que me gustaría, no? Me encantaría que con mis cuerdas azules..... me ates las manos a algún poste de la cama, que me digas lo zorra que soy y lo que te gusta que sea así"

Cada vez está más cómoda. Y más sumisa. Más zorra no, es imposible. Aunque bien estimulada, quien sabe.

Mañana saldra de nuevo a la calle con sus cordones azules y los panties con la abertura preparada y nada debajo, mojando sus muslos al pasear.

Obscenamente zorra. Aprendiendo a ser sumisa. En solo dos meses. Y acaba de comenzar.





sábado, 4 de marzo de 2017

Alabanzas privadas a un par de tetas

Reconozco que es una debilidad; cuando veo un par de tetas que me gustan, soy capaz de inventar la alabanza más absurda para poder jugar con ellas. Hace unos 282 días lo hice, y glosé las supuestas bondades de una soplapollas integral sin un átomo de respetabilidad.

Menos mal que luego recuerdo que las tetas levantadas se caen, mientras que las mentes enfermas a partir de cierta edad no se recuperan; entonces, el verdadero atractivo luce en todo su esplendor.

Ah, y es una buena práctica usar palabra de seguridad. Aunque eso ocurrió mucho más allá de 282 días atrás. Claro que alguien que presume de tocar los cojones no recordará algo tan lejano. Yo, sí.

Todo es susceptible de empeorar, gravedad y capacidad neuronal mediante.

Hale, a buscar árnica con la clá. Que no hay que engañarse, la mayoría solo aprecian sus tetas. Mientras estén levantadas, claro.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Cambio

Me siento cambiar.

Más que eso. Me veo cambiar.

El reflejo del espejo, el color de la piel, incluso el sonido de mi voz y el eco de mis pensamientos cambian. El velo gris  que noto en la mirada parece más denso, de un modo físico, palpable, y sin embargo no me oculta ni me protege.

Lo veo, y aunque parece inevitable, no lo es. No en ese modo. O no quiero que lo sea.

Es curioso, mis pulsiones están cada vez más desnudas, son más verdad, y dejan ver aquella parte impenetrable del individuo frío y metódico; la eterna demanda de quienes han compartido el impulso es, ahora que no mira nadie, un hecho.

Quizá he matado cierto misterio, no sé. El atractivo de lo obsceno no es suficiente si no está envuelto en un velo que lo hace tenebroso, incierto, aunque en el fondo se sepa exactamente lo que hay detrás.

Puede que haya perdido el estímulo que me impulsaba de un modo más amplio y como respuesta sea más concreto. También siento que los minutos que quedan no he de malgastarlos en artificios vacuos.

Hay una desconexión indudable. Y lo peor es que, salvo en los instantes de pulsión intensa, ya no me apetece revertirlo. Creo que solo ante otro ser cambiante sentiré de nuevo ese estímulo.

Para mí, definitivamente, es tarde. Al menos hasta que acabe de cambiar.

jueves, 9 de febrero de 2017

sweetness

It brings a second verse

The shape of those nipples betweenmy fingers
The weight of your breast resting on my hands
The look of the sking turned to red
The eyes hidden behind the mess of your hair
The smelt of your sex
The bright dark of your mind following mine
The way your way makes me be
The natural shared hate on the tip of my cane

All that sweetness is on my mind.