martes, 31 de diciembre de 2024

La naturalidad del sexo

Como todos los años por estas fechas, me regalan varios libros. Uno de ellos ha resultado ser una grata e impactante sorpresa. Lo escribe un tipo de esos que tienen el epatar impreso en su ADN. No deja de soltar coces por doquier a todo lo que se mueve. Vomita pensamientos y puntos de vista inesperados sin cesar, sin previo aviso, entre las líneas de la breve historia que cuenta.

Naturalmente, no es para tomarlo en serio; la provocación por sistema, aunque sea inteligente, busca el golpe de efecto, la agitación, la tensión, el foco, la mirada. Pero ese torrente de frescor a veces insufrible trae envueltas ideas que son dignas de ese nombre, y que merecen al menos un tiempo de consideración.

Entre muchos temas, de todo tipo y condición del mundo actual, trata el de la mercatilización del sexo, como se imbrica en las distintas sociedades (no sólo en la occidental) y las relaciones que se establecen entre ellas. Hay un apartado sobre el sadomasoquismo, que no queda muy bien parado, al que viene a definir como un entretenimiento de seres aburridos incapaces de obtener placer con naturalidad. Más o menos.

No sé cómo se ha documentado, o la experiencia que tiene sobre ello. Aunque las disquisiciones que ofrece sobre dolor, placer, sexo, deseo y conducta del individuo en su interrelación social no son desdeñables. Me ha hecho pensar sobre parte de los axiomas que he ido estableciendo a lo largos de estos últimos años. Y la consecuencia es que quizá alguno de ellos no es tan irrefutable como pensaba.

Acabaré pronto el libro. La resaca me va a durar bastante más. Pero creo que me gusta mirar desde el nuevo punto de vista que he encontrado. Otra cosa será que decida hacer algo más que observarlo. El tiempo dirá.

jueves, 26 de diciembre de 2024

Opiniones y hechos (Maneras de vivir)

"Cada uno tiene su forma de ser y vivir,y no creo que sea motivo de opinión ajena"

¡Ay, querida! Motivo de opinión es cualquier cosa, no tienes más que mirar alrededor. ¡Si ya hasta la prensa seria es un mero repositorio de opiniones!

Y sí, cada cual baja las escaleras como quiere. Pero las normas y protocolos son, y no son matizables. Otra cosa es que se observen.

Lo que no vale es tomar parte según gusto. Por supuesto, se puede hacer. Pero se cumplen o no cumplen, no hay medias tintas.

Si se tiene el valor de retorcerlos a conveniencia, se ha de tener el mismo para reconocer que no se es capaz de cumplirlos.

Dicho esto, soy consciente de que la disciplina no tiene valor en la sociedad que valida comportamientos meramente sensitivos.

Feliz Navidad

Epílogo a una extraña relación.

De comidas y placer

Hay quien ni se imagina con una polla en la boca.

También quien lo hace casi por obligación, sin disposición alguna.

Luego está quien lo ve como un acto de justa correspondencia, un quid pro quo oral, con balance positivo al final.

Desde luego, no faltan los movidos por la condición de complaciente obediencia.

Por supuesto, los que disfrutan del acto enmarcado en la actividad sexual.

Finalmente, están quienes parecer obtener más placer chupando que el receptor de la atención. No sueltan el objeto de su placer. Demoran las caricias, el contacto, saboreando cada milimetro en cada segundo. La mirada es inequívoca, con un fulgor entre calmado y satisfecho muy, muy particular. No hay ansia, ni prisa. Sí una golosa delectación. Tanto que recibir el fruto de su deliciosa dedicación puede considerase una molestia si con ello se acaba la actuación.

Nunca pensé que pudiera tener la sensacion de que quien me está chupando la polla goza más que yo.

lunes, 23 de diciembre de 2024

Desires, wants and being.

Sometimes, I still wonder if desire takes part in defining who i am, or it is just me, my being, who determines my desire.

Mostly, I prefer to believe in the later. Because, in that way, my being is based on something more consistent than the raw search of pleasure.

But there are times that I became what my desire comands.....and the doubt starts all over again.

And always seems I'm able to move one step beyond. But I like it. Indeed.

jueves, 12 de diciembre de 2024

El Evangelio y las redes sociales

Parábola del fariseo y el publicano

A unos que confiaban en sí mismos como justos y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: "Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, diezmo de todo lo que gano". Pero el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: "Dios, sé propicio a mí, pecador". Os digo que este descendió a su casa justificado[i] antes que el otro, porque cualquiera que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido.
Lucas 18, 9-14

Me resulta familiar la conducta del fariseo.
Veo bastantes por aquí....

Sin valor para vivir

Lo tiene todo, salvo el valor de tomar la decisión de vivir. Le resultó tan fácil manipular desde el talento a los que le rodean, que no se preocupó de desarrollar otras capacidades.

Ahora que le toca tomar decisiones y escoger un camino para seguir adelante, trata de hacer lo único que sabe hacer.

Pero manipularse a si mismo nunca fue un buen negocio. Y como sigue siendo una cómoda, la espiral de su mente terminará por agotar toda opción de futuro decente.

Y aún no tiene los treinta. Qué pena.

¡Qué bien vives!

 

"¡Qué bien vives!", me dijo, con un deje mitad asombro, mitad sana envidia.

"Claro que vivo bien. Muy bien, diría.
Y pretendo seguir así hasta el día en que me muera.", contesté, sin darle la mayor importancia. Y es así, mayormente así.

Por eso me da entre rabia y lástima ver a tantos desperdiciar energía y talento en quimeras sobrevenidas y estúpidas batallas heredadas que en realidad no tienen nada que ver con ellos.

Id con Dios, queridos peones de la nada.

domingo, 8 de diciembre de 2024

Imágenes

 

Sus imágenes parecían valer por mil palabras. Tan sugerentes, incitantes, calculadas, delineadas con sumo cuidado, gusto y precisión.

Y todas las palabras eran adecuadas, acordes al aroma que desea transmitir. Atractivo inevitable, desde luego. Siempre el mismo relato, sin que sobrara o faltara una coma.

Un día, una imagen dijo mil y una palabras. Sólo una más. Pero resulto que la nueva dejó sin sentido a todas las demás. Y el orden elaborado de aquel discurso perfecto quedó destruido en un breve instante.

El tiempo que se tardó en oír la única palabra que era necesario escuchar.

viernes, 8 de noviembre de 2024

Predicción inducida

 

Leo en un escrito:

"El campo de las emociones es difícil de predecir".

Realmente no, no es difícil, pero deja demasiado al azar. Es por tanto un error tremendo hacerlo. No hay que permitir tal grado de libertad, y por lo tanto de indeterminación. Hay que inducir, dirigir, determinar la respuesta emotiva. Como cualquier otra.

Sólo así el dominio es eficaz.

Pero desgraciadamente, se estila poco, tanto por parte de quién ha de inducir como por quién es manejado. Quizá por falta de capacidad.

jueves, 7 de noviembre de 2024

Todo en orden

 

Sí, todo está en orden. Aunque no sé si me gusta el orden actual de las cosas.

Me gusta más poner orden que el orden.

Este no es mi orden. Y aunque fuera mío, tampoco me agrada que dure demasiado. Acabo por querer poner otro orden.

Creo que prefiero ir a llegar.

domingo, 3 de noviembre de 2024

La verdad

 

“Sólo te digo la verdad”

Esta afirmación es muy común. Es cierto que en ocasiones se trata de una frase hecha que suele usarse para enfatizar un razonamiento o una opinión. Pero cada vez la veo más presente en respuestas que la tienen como argumento principal. Algo así como , “no, estás equivocado, la verdad es ésta porque lo digo yo, lo pienso yo, lo decido yo”. Y no hay opción a la discusión, toda vez que quien la proclama se sitúa en un estado de superioridad moral que no admite réplica.

Si tamaña seguridad procediera de mentes claras, cultas, formadas, reflexivas y capaces, tendría un mínimo de respaldo esa actitud. Claro que son precisamente quienes poseen una mente clara, culta, formada, reflexiva y capaz quienes no necesitan imponer sin explicación, y no temen por tanto exponer sus afirmaciones a debate, contraste, juicio y crítica. Porque, además de ser capaz de defender razonadamente su posición, si llegado el caso se consideraran en un error, su propia naturaleza y preparación les proporcionan los medios para asumirlos y adaptarse.

Pero no, no es el caso. La mayoría de las veces, tan emotiva imposición procede de elementos que fluctúan entre la baja autoestima, el sectarismo, los complejos, el dolor, la animosidad , la limitación para el razonamiento, el comportamiento gregario, el espíritu de piara y el miedo a lo que no pueden asimilar o simplemente ver. Ser regidos por una conducta dirigida por las emociones (que no el instinto), de categorización básica, primaria, incapaces de construir, observar, racionalizar, ya sea por pereza o por falta de los necesarios atributos mínimos para ello. Una conducta más animal que humana.

Casi siempre escudados en esa coartada emocional, que suelen proclamar auténtica, que les da la comodidad de no tener que pensarse y cuestionarse. El triunfo de la fe, entre quienes además suelen mostrarse ferozmente anticlericales, y no son más que apóstoles de su propio credo o de alguno prestado que encaja con su necesidad de sensibilidad gregaria.

No digo que esto sea verdad, claro. Aunque ciertamente, me lo parece. Y mucho.

As good as new

Pero mucho mejor. Cuando se conjugan virginidad y experiencia sin que ninguna condicione a la otra, de la forma tan natural en la que se da, las posibilidades se entrelazan en un abanico de infinitos matices. Y además, desfilan ante los ojos, mostrándose sin recato alguno, a la espera de ser vistas, observadas, escogidas, saboreadas, usadas. Sólo es pecado no atreverse, no escoger, no tomar, no hacer ser.

Virgen. Un rincón virgen entre tan amplias vivencias. Transitado mil veces, puesto en juego mil veces, usado mil veces, y sin embargo, en ciertas lides, virgen. En el deseo se entremezclan curiosidad y perversión, imaginación y certeza, determinación y límites, reposo y extremos, y, por encima de todo, la comunión de esa faceta de nuestros caracteres que ama el placer.

El tiempo es aliado de ambos. La complicidad, el soporte. La convergencia inconfesable, el alimento. La excitación, el síntoma. La consumación, el fin. Y así, poco a poco, sin prisa, con convencimiento y un estímulo siempre presente, pero nunca constante, ora reposado, ora desbocado, a veces suave, a veces intenso, va tomando cuerpo la conquista de un nuevo uso del cuerpo, a instancias del carácter, la fantasía y los deseos. Los deseos, varios, alineados, incontenibles, unidos, indefinibles y a la vez concretos. Y todos ellos explotan una vez los labios abrazan con infinita fuerza más allá de la muñeca, mientras desde el interior parece surgir una tensión que lucha entre absorber y expulsar, entre seguir y ceder, viajando de un extremo a otro de la relajación de permanecer a la de terminar.

Tan bueno como si fuera nuevo. Y mejor aún.
Es delicioso que hasta la virginidad sea susceptible de ser creada.
Siempre hay terrenos a explorar y conquistar, no importa lo que se conozca ya.

 

martes, 15 de octubre de 2024

El último bloqueo

A veces te cruzas con cada ejemplar que....tela.

Acabo de bloquear a una completa desconocida. No he interactuado con ella, ni me hizo nada explícitamente.

Leí sus escritos, me gusta leer. Y la interfecta se refiere a los hombres (hombre, macho, varón, como prefieran) con el apelativo de "agresores sexuales". Con dos cojones.

Y explica que ha sufrido agresiones sexuales desde la más tierna infancia. Parece ser que eso le da licencia para ofender gratuitamente de manera pública.

Lo siento. Por muy duras y dolorosas que sean sus circunstancias y experiencia, no le facultan a denigrar generalizadamente.

El odio a una raza, a un colectivo, a una clase, a una confesión, no es aceptable,  bajo ninguna circunstancia ¿verdad?
Entonces, ¿por qué hay que consentírselo a esta enferma?

Lo malo es que hay quien le ríe las gracias. Dicen que Goering también era de trato afable y encantador....con sus camaradas.

En fin.

La happyflower petulante normalófoba

 "Si eres machista, tránsfoba, homófoba, xenófoba, etc. NO nos vamos a llevar bien"

No sé en qué momento dejamos que tomaran el mando del discurso público. Sospecho que el punto de no retorno surgió cuando autoridades diversas dieron sustancia a los desvaríos de una adolescente malcriada con aires de ecologista. En aquel momento ya, en el fondo de todo eso, percibí un movimiento que bajo una máscara de buenísimo buscaba quebrar un orden para establecer unas reglas aparentemente más amplias y acogedoras y en realidad mucho más restrictivas y excluyentes, aptas sólo para la sensibilidad de unos pocos ocultas tras un falso manto de universalidad. Ante la falta de freno y la muda aquiescencia general (pude comprobar que en mi entorno cercano, personas con carácter y juicio defendían unas posiciones delirantes. Ahora ya no lo hacen, incluso lo combaten), florecieron como setas movimientos organizados de tarados acomplejados de variopinta condición reclamando el fin de su pretendida marginación. No eran (son) más que el clásico "quítate tú para ponerme yo".

Ahora es ya demasiado tarde, solo queda esperar que en su desmesura se autofagociten (necesitan constantemente un enemigo para respirar) espontáneamente.

Lo más acojonante es que estos enfermos buscan la cuadratura del círculo.
Seres esencialmente asociales buscando SU consenso en una ¡¡¡¡¡¡red SOCIAL!!!!!

¡Qué añoranza de los frenopáticos, de verdad!

Axiomas de las redes sociales

Los extremos se juntan.

---Los gilipollas también. Y además se agrupan. Y se jalean entre ellos.

Los mitos del primitivismo

 El salvajismo te hace más libre, y más vulnerable también. Libre porque no te restringen normas y convenciones sociales, esos elementos que son imprescindibles en las interrelaciones sociales de toda comunidad. Y a la vez, vulnerable y sometido a la ley del más fuerte, a la indefensión del individuo ante la naturaleza. La misma vulnerabilidad que favorece el agrupamiento social.

Veo a los que se "deconstruyen" ahora con más simpatía, pues no dejo de reírme de su vano intento de ganar libertad sin perder seguridad.
 
No es posible.
Pero no lo quieren aceptar. Bueno, quizá, no pueden.

Yo, afortunadamente, me tengo por un perverso y acomodado burgués con el suficiente carácter y cerebro como para no tener que confiar mis momentos de intensidad a desmelenados arrebatos primitivos.

Cada uno se acerca al abismo como puede, no como quiere ¿verdad?

Oscuridad interior

 Todos tenemos una gran oscuridad dentro. Algunos la tienen controlada y otros la manifiestan en hechos. La gran mayoría se encuentra en una cuerda floja entre ambos extremos. Y prefiere no acercarse a ellos.

Otros sí. Lo malo es que últimamente son demasiados los que dicen acercarse al borde, sin moverse del medio. Y qué molestos son.

Metafísica de la dominación moderna

Hoy lo he vuelto a leer. A lo largo de todos estos años, es algo que está siempre presente, de un modo u otro: en las declaraciones de los dominantes empáticos y asertivos, en el deseo de las sumisitas de corto alcance, en el temor a asumirse con integridad, en la leyes que protegen a los incapaces, en la comodidad de un salvajismo edulcorado....

"El amo no es amo porque posea. Es amo porque el sumiso se deja poseer."

Y puede que en la corriente principal de un mundo que cree que para ser basta con querer, sea suficiente.

Claro que lo que leí venía así, tal cual, con minúscula. Quizá en ese insignificante matiz esté la clave del asunto.

La mayúscula nos satisface a muy pocos. Y puede que sea mejor así

domingo, 6 de octubre de 2024

Recuerdo excelente (demasiados meses después)

Vi una imagen que me trajo un recuerdo excelente, de no hace tanto tiempo.

Una personalidad diferente, impulsiva....y algo autodestructiva. Un encanto particular, de los que rara vez se hallan.

Tan predecible como volátil, sin posibilidad de futuro pero con presentes inolvidables.

Solía llevar el pelo al uno o al cero. Menuda, fibrosa, muy sexual. Anillada y con un coño divino. Masoquista, ingobernable y entregada. La esencia del fetichismo más oscuro. Y una mirada definitiva.

Una vez casi me rompe un pómulo de un cabezazo estando atada a la cruz. Desgarró la muñequera de cuero.

Otra, casi se queda sin pezón, buscando el infinito.

Pero sobre todo, recuerdo la sonrisa que traía un día, vestida con tela de saco , unas sandalias y la cuerda ceñida a la cintura e incrustada con fuerza entre los muslos.

Es curioso, desde que dejé de verla he tratado de describirla. Lo acabo de conseguir, demasiados meses después.

 No es ajeno el influjo de un carácter similar, aunque con menos vida a la espalda. O ese lado de la vida.

 

jueves, 26 de septiembre de 2024

De la perversidad, la normalización y la exclusividad

Cuando me comencé a acercar, tiempo ha, a este universo de aromas y placeres perversos, hubo una serie de atributos que, a falta de dar una forma definida al impulso que me dirigía, ya se esbozaban con cierta nitidez. Uno de ellos era la noción de excepcionalidad. Se trataba de algo que no encajaba, o no iba a encajar, en los parámetros de lo que la mayor parte de los mortales tiene por "algo normal". No parecía serlo, y desde luego, no lo es. La relación entre el deseo, el placer, la excitación, las sensaciones, la conducta, los actos, el carácter.....no tiene nada de normal. Incluso en estos tiempos, en los que se confunde tan dramática y obtusamente normalidad con aceptación, los hábitos y comportamientos inherentes a las relaciones sadomasoquistas o de intercambio de poder, no son en absoluto normales. No lo son, por la sencilla razón de que sólo una parte muy reducida de la población tiene la capacidad de acometerlos en toda su extensión. Por supuesto, eso no quita que capas más amplias sean capaces de asumir y disfrutar de alguno de sus aspectos, y puedan incorporarlos a su sexualidad convencional, pero un aditamento no naturaliza lo que no es esencial en ellos.

No obstante, esa apertura de los normales a asimilar algunas peculiaridades excepcionales, puede hacer pensar que esos comportamientos pueden ser normalizados, y nada más lejos de la realidad. Cada mezcla tiene su ámbito, pero no por vestirse de seda va la mona a convertirse en princesa. Pero si lo disfrutan, y se mantienen en su espacio sin tratar de usurpar lo que por condición les está vedado, nada que objetar.

Normalizar lo excepcional, lo exclusivo, es imposible si antes no cambia el sustrato sobre el que se asienta, y lo que era una cualidad poco común pasa a convertirse en algo convencional y ampliamente extendido. Como lo que marca la diferencia es el poder ser, y no el querer ser (es quien puede, no quien quiere, lo siento por los voluntaristas), y la evolución de las especies no genera cambios significativos en las especies en media generación, es lógico concluir que lo que era excepcional, raro y no normal en lo relativo a la capacidad de una función del ser humano en 20 años no ha dejado de serlo.

Es por ello que me apena notoriamente ver que esos seres que sí pueden caen en las redes de los discursos normalizadores, o confunden cuando aplicar las referencias normales y las exclusivas a la hora de calibrar comportamientos, actitudes o expresar opiniones. Los que no pueden, no dejan de ser molestos intrusos que vandalizan un ámbito que no les corresponde. Pero los que sí......¿qué coño estáis haciendo? Ni siquiera la coartada del ego, del entorno de red social o una supuesta actitud pedagógica puede justificar esa debilidad.

Además, al que no tiene ojos (no digo al ciego, y el que entienda el matiz que lo saboree) es imposible hacerle ver.

Pero me lamento en vano. Ya en mi primer acercamiento pude comprobar que casi nadie de los que estaban, eran, y que brilla más la impostura de los que creen que querer es poder que la realidad de los que realmente pueden.

Como me dijo entonces una buena, sabia y capaz amiga, "es que en realidad, somos muy pocos". Y efectivamente, así era, así sigue siendo, y así será.

 

miércoles, 25 de septiembre de 2024

Culto

 

O culta, tanto monta.

Nadie con un mínimo de cultura, salvo que sea un pedante insufrible (del ego no hablo, que por estos lares se da por supuesto), remarcará explícitamente tal condición. Dispondrá y hará uso de otros medios para que resulte evidente, aún a riesgo de que no lo capte cualquiera y llegue a ser de dominio público.

Y lo anterior aplica a otros conceptos. Pero el mundo del ruido gratuito, o universo de las redes sociales, es así. Prevalece el grito sobre la mesura y la discreción.

¡Qué se le va a hacer!

jueves, 19 de septiembre de 2024

Ofertas vs ofrecimiento

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lunes, 9 de septiembre de 2024

Vale

 

Vale.

Aceptación expresa.

Vale.

Concisa, rotunda y definitiva, como el carácter que le da luz.

Vale.

Dos sílabas para despejar una a una las dudas, los temores, los sobreentendidos incorrectos y la convencionalidad común y erróneamente asumida.

Vale.

Fórmula para mostrar sumisión mientras se asimila.

¿Por qué no? Vale.

sábado, 31 de agosto de 2024

Sutileza

Cuando me preguntan qué debe tener una persona para que desee someterla, respondo invariablemente que tenga una inequívoca inclinación (que no evidente, que es otra cosa) a ser sometida, sea coherente con ello en personalidad y carácter, y que su deseo sexual también sea acorde a lo anterior.

Pero rara vez menciono expresamente algo que es esencial, y es que sea sutil. Que capte y use de la sutileza y sus infinitos matices. Supongo que, como en mi subconsciente este es un atributo que va ligado a los que sí menciono, lo doy por supuesto.

Indudablemente, creo que peco de optimista en algunas ocasiones. Lo tendré que decir más a menudo de ahora en adelante. Para evitar supuestos que no lo son.

viernes, 30 de agosto de 2024

Ser sumisa no es ser promiscuamente idiota

Pero desgraciadamente, se tiende a confundir procacidad y ligereza de cascos con entrega. Tanto ellos como ellas, en cualquier rol y con cualquier condición.

Y claro, no. La promiscuidad puede acabar siendo la consecuencia, pero no debe ser la causa.

Hay que saber ganarse mi sumisión

Es una forma de decirlo. En realidad lo que hay que saber es cómo someterte. Ganarse la sumisión es un cuento derivado del modelo de seducción romántica.

El dominio ha de transmitir una idea de inevitabilidad. Claro que eso asusta a la mayoría.

Pero veo que dominas los clichés superficiales del género, sí.

El lenguaje inclusivo

Creo que ya sé qué es lo que mueve a los adalides de tal aberración social y lingüística: son seres limitados que carecen de la capacidad necesaria mínima de comprensión, síntesis y extrapolación. 

Mentes cartesianas, inflexibles, con una manifiesta limitación en su función de abstracción, que les lleva a tomar las representaciones por la descripción absoluta del todo. 

El concepto de representación es clave. La indignidad y el dolor que se supone les supone sentirse nominados por lo que entienden que es lo que no quieren o detestarían ser.

En resumen, nace de la incapacidad, el sectarismo y el odio. Supongo que también de un complejo narcisista mal asimilado, y la necesidad patológica de epatar desde una pretendida diferencia.

Pero se equivocan. Desde tiempos inmemoriales, el mundo ha estado modulado por también por extremismos absolutistas como el que promueven. No son diferentes en absoluto. Son la continuación pintoresca y pretendidamente moderna de una larga tradición humana.

NAda nuevo bajo el sol. ¡Qué se le va a hacer! 

 

domingo, 25 de agosto de 2024

De mentes y máscaras

 

No sé si la máscara es una barrera eficaz para ocultar la mente. Quizá para los mirones superficiales, que no gastan tiempo en preguntarse qué hay detrás, por qué viene enmascarado, hacia dónde pretenden dirigir tu atención.

Pero a un observador curioso, metódico y paciente, la máscara le muestra el agujero por el que mirar.

Si la máscara es simplemente un disfraz, atuendo a la moda y símbolo de tribu y modernidad, lo que me dice es que realmente no hay nada que merezca la pena el tiempo para descubrir, por mucho que el placer de la observación y el descubrimiento sean el preludio de todos los demás.

Decía al principio que no sabía. No es cierto, sí lo sé.

jueves, 22 de agosto de 2024

Luz en los ojos

Es una expresión banal, pero refleja un hecho cierto: se tiene o no se tiene.

Hay de un tipo de luz que no se ve en las imágenes o vídeos. No la anuncia el lenguaje corporal ni siquiera la gestualidad de la cara.

Se asocia a brillo, pero puede llegar a ser terriblemente oscura. Tanto que no puedes mirar directemente a esos ojos, ni mucho menos permitir que sepan que lo haces.

Me encanta cuando las frases hechas desvelan un trasfondo tenebroso. No digas que no te avisé.

lunes, 19 de agosto de 2024

Chorros de leche

 

El bamboleo es inconfundible. No se trata del desplazamiento de masas de las tetas grandes que aún conservan turgencia por la solidez que mantienen la piel, la carne y la materia que recubren, por supuesto el antinatural y robótico vaivén de inmensidades implantadas y soportes atirantados.

No, ese delicioso movimiento oscilante que trae y se alimenta con cada paso es líquido, rítmico, denso, armónico, se debe a sendas ubres llenas de leche. Una cadencia que cualquiera que lo haya visto alguna vez, no puede olvidar jamás. O no debe.

Es todo fluidez. Y dentro de ella, admite tímidamente que no sabe hacer manar el tesoro que amenaza con hacer estallar tan singulares volúmenes, tan brillantes que a veces un rictus de dolor asoma en su gesto, pues no tiene costumbre de tamaña inmensidad. Y es que lleva tres días sin vaciarlas, cuando su ritmo es de al menos dos veces al día.

Y así se presentó ante mí, con goteando por ambos pezones, manchado el vestido con un cerco inconfundible y la necesidad de alivio inmediato. Pero no sabía hacerlo por si misma sin medios mecánicos.

Puse mis manos bajo el tentador volumen. ¡Dios mío, qué momento tan especial, vaya forma de disfrutar!. Acaricio suavemente, con mimo, dibujando la en el aire el movimiento de esa plenitud curva, natural y a la vez fuente de perversidad ilimitada. Poco a poco, voy soportando su peso, haciendo mío el ritmo, a la vez que capturo el gesto de ella, el momentáneo alivio al notar que la tensión decrece en su pecho, mientras disfruto del tacto que me ofrecen, de la respuesta a la presión, tan leve, y que sin embargo tiene su efecto en el caudal del goteo.

Goteo lúbrico, lujurioso, incitante, que alcanza un pequeño clímax al recoger con la punta de la lengua tan delicado néctar. El efecto es inmediato, y la aureola se hace más rugosa, a la vez que crece aún más el pezón.

Me entretengo un rato con ese juego, antes de rodear con los labios uno de ellos y empezar a succionar. Ella cierra los ojos, y se mezcla en su gesto la excitación intensa con el alivio que supone comenzar a drenar la inmensidad líquida que la tortura.

Tras unos breves segundos, gozando alternativamente de ambas fuentes, la llevo ante un espejo, y me pongo tras de ella, agarrando con firmeza ambos senos.

Me mira asustada a través del reflejo, mientras le susurro al oído:

"Así que no sabes aliviar manualmente esta presión. Vas a aprender. Observa bien"

Con sendas presas en la infladas tetazas, masajeo con firmeza por encima de la aureola, levantando y tirando lo necesario de ellas. Y se produce el efecto deseado. De cada pezón surgen los chorros que liberan la tensión, con cuatro hilos en uno y tres en otros, a la vista de su mirada asombrada, aliviada y obscena.

Se mancha el cristal, gotea abundantemente de la punta de mis dedos, y aunque no tengo más manos para comprobarlo en ese instante, no es la única zona de su cuerpo que gotea.

Diez minutos después, la turgencia a cedido algo, no demasiado, y la necesidad de ser ordeñada ya no es perentoria. Pero aún queda mucha leche que disfrutar.

Es hora de que me prepare el té.

jueves, 1 de agosto de 2024

eva se aburre

Es una chica de mundo, se nota. Posee una coherencia entre carácter y actos fuera de lo común.

Cree que es capaz de manejar cualquier situación desde su púlpito de mujer independiente y excelsa. Tan es así, que no tiene recato en anunciar laa consecuencias de contrariar su envidiablemente ecuánime criterio y sentido de la oportunidad.

Tal torrente de virtudes me quiso resultar familiar, trayéndome el aroma de cierta pelirroja voluptuosa y superlativa que conocí y disfruté años atrás. Ea cierto que había detalles discordantes en la conducta que pude observar, pero a veces los años se empeñan en potenciar los defectos y socavar las virtudes, y ni siquiera el temperamento más templado es inmune a ello.

Ante la duda, pregunté, por si la distancia corta me sacaba de la incertidumbre. Y lo hizo.

¡Vaya si lo hizo!

Resultó que lo que parecía una adherencia indeseable a un carácter delicioso era en realidad la esencia de una niñita absurda y estúpida, y al revés, la cualidad esencial apreciable no dejó de ser un adorno casual y extraordinario a una personalidad de lo máa ordinaria, en toda la amplitud de la expresión.

Así que eva resultó ser una imbécil integral. Sin duda alguna.

Aunque, siendo benévolo, más bien pienso que eva está enferma. Una más. Hay tantas que aburren, sí.

 

Inspirado por evaisbored, criatura inestable de tetas gordas. Las tetas se caen, la inestibilidad, no.

miércoles, 24 de julio de 2024

La musa de la elegancia

Se caracteriza por una incomodidad existencial, no sé si fruto de la enfermedad, la incapacidad intelectual o la disfunción cognitiva. Probablemente una mezcla de las tres.

Como cerraron los frenopáticos, campa a sus anchas por el mundo virtual, acogida en consignas de ambientes tribalistas basados en la emotividad desaforada, a falta de bases más sólidas en las que desarrollar el carácter.

Como criaturas de Dios, también hay que quererlas, es lo más cristiano.

Aunque no creo que los agnósticos estemos obligados a tanto.

 

Inspirado por oki, musa supuestamente creativa, divertida e ingeniosa. Lo que es no tener abuela.

martes, 23 de julio de 2024

De asimilación y deseo

"Entiendo, pues sí, lo más duro siempre es aceptar los propios deseos."

No es la aceptación del deseo. Es más duro aceptar a lo que te llevan los propios deseos.

Un matiz sutil.

 

Te pierde el juego

Prefiero que te pierda el instinto, que tu voluntad no quiera contradecirle y que tu mente no pueda evitarlo.

jueves, 18 de julio de 2024

Placer

El placer nace de ti, para mí.
De mí, para ti.

Tan sencillo como el aire y respirar, el agua y la sed, la caricia y el calor, el placer del dolor.

Es sencillo, o no es. Sin más.

martes, 9 de julio de 2024

Ella no es así

Recuerdo bien nuestros juegos. 

Empezaron siendo nocturnos. 

En noches calurosas de verano. Luego se ampliaron en tiempo y espacio.

Dibujábamos momentos de quietud y densidad, como sacados de una de las obras de Tennessee Williams, con un ambiente sofocante en el que se palpa la humedad y el olor a sexo y deseo.

Podía captar su humedad. Incluso su aroma, a pesar de la distancia. Notaba como todo ello estaba originado por tenerme a mí al otro lado. Ella no es así, o al menos, no era así. La idea bailaba en su cabeza, y aunque no la dejaba ver, yo era capaz de verla. Hasta entonces, nunca creí que fuera posible semejante realimentación, sin contacto visual, físico, sin cercanía. Y ella tampoco. Tuvimos que cambiar de parecer, los hechos no admitían matices en ese aspecto. Así que no era así, pero empezó a serlo, y no sólo no quería evitarlo, es que no podía hacerlo. Aunque prefería pensar que lo que hacía era por voluntad propia, sabía que no era así. Y que yo lo sabía también.


Eso era lo que más le ponía, la conciencia clara de la inevitabilidad. Es curioso como lo que parece secundario es en realidad la causa primera de la excitación, el deseo y el ansia. No era en su caso tanto lo que le pudiera obligar a hacer sino el saber que no podría evitar que lo hiciera. Fuera lo fuera. Con el tiempo, ese fuera lo que fuera llegó a ser casi infinito. El bucle que nos realimentaba parecía no tener fin, y amenazaba con tragarse toda la energía del universo.

Llego a hacer cualquier cosa que se me pasara por la cabeza. En cualquier momento y lugar. Algunas, rozando el límite de lo explícito, aunque cualquier espectador que tuviera una visión entrenada se daría cuenta al instante de lo que estaba ocurriendo.

Y fue así como pasó de no querer decirme, por vergüenza, de qué color llevaba la ropa interior a masturbarse pegada a un ventanal con las tetas pegadas al cristal, asomada a una calle con considerable presencia de transeúntes.  La vecina de la puerta de lado, la mujer que trabaja ahí a la vuelta, la que va a comprar o a hacer sus recados. La rubia voluptuosa a la que más de uno, y más de una, quiere follarse, va paseando con el coño mojado, los pezones disparados y sin ropa interior, pendiente de qué le va a tocar a hacer.

Menos mal que ella no era así.



sábado, 6 de julio de 2024

Tokio blues

 

Lo leí, hace años. Lo tengo en la biblioteca. Me lo recomendó alguien con quien comparto una afinidad profunda que va mucho más allá de la complicidad perversa.

Y casi, pero no. La sensación que me quedó al acabarlo me recordaba la cantinela de un cuento infantil que me contaba mi abuela, "....y al final, amagar, amagar y no dar." Probé con otro libro del ahora insigne nobel, y fue igual. Un tejido de añagazas bien trenzadas tendentes a crear una complicidad basada en los recuerdos de lo que no llega a ocurrir. Un maestro en la creación de ambientes de aspiración elitista (jazz, memorias, estilo, introspección, esencialidad, sensaciones, espiritualidad material) ideales para desarrollar una emotividad virtual, aparentemente conectada con deseos y demonios innominados que sin embargo nunca llegan a ser.

El autor es hábil, se adapta a su público potencial, al espíritu de su tiempo. No hay nada que digerir, nada que pensar, nada que calibrar, nada que sopesar. Ofrece emociones enlatadas que parecen salir de lo esencial y no son más que píldoras fácilmente digeribles con sabor a autenticidad de asimilación inmediata. Porque no ocurre nada.

La diferencia que hay entre un yogurt de fruta y uno con sabor a fruta. Parecen iguales, pero no.

Yo deseo morder la fruta, no me conformo solo con el aroma de su sabor. La nada no requiere asimilación. La sustancia, sí. Pero claro, eso Al menos lleva tiempo.

Yo lo tengo.

¿Lo tienes tú?

viernes, 5 de julio de 2024

El muslamen de cada mañana

Desayunamos juntos casi a diario. Y eso es lo que sabemos el uno del otro. Bueno, hay datos contingentes que también compartimos, como es la hora de desperezarnos, el gusto por el café al aire libre, ligeros de ropa, apurando el frescor de la mañana leyendo cada uno quién sabe qué, ella con un cigarro, yo no.

Hace años ya que vivimos frente con frente. Como con algunas otras cosas, la quietud encerrada a la nos obligó la pandemia fue la que nos hizo tomar conciencia de nuestra existencia. Hasta entonces, no creo que fuéramos capaces de reconocernos fuera de nuestro escenario matinal. Pues ese es el lugar que en cierto modo compartimos.

Su balcón al sol de levante es una tentación insuperable, y así, ya desde las fechas más amables de la primavera aprovecha para adquirir un moreno bronceado que pronto se fija en su extremadamente blanca piel. Inmersa en un juego de exhibición cálida y práctica, adopta la pose necesaria para que no haya espacio de cintura para abajo que no quede expuesto a la agradable radiación solar. Sus piernas desnudas, en ocasiones cubiertas hasta donde llegan un camisón corto o una camiseta larga, se ofrecen en un esplendor luminoso al que los aromas exhibicionistas que la adornan añaden matices que quedan a la discreción del observador.

Sé, ambos sabemos, que fuera de ese escenario la magia de estos momentos carece de todo fundamento, y quizá es mejor así, pues aparte de la complicidad breve de cada mañana, los mundos de cada uno siguen órbitas diferentes que difícilmente ofrecerán mejor aproximación que en esos instantes disfrutamos.

La sonrisa con la que cada uno se levanta a comenzar el resto del día es la prueba de ello. Y no necesitamos nada más.

 

martes, 2 de julio de 2024

Infinito asombro

Es ya algo inefable.

Mira que de cuando en cuando leo algo que me hace pensar que no es posible decir una estupidez mayor, que resulta imposible un grado superior de desvergüenza para exhibir impúdicamente la absoluta falta de gusto, sensibilidad, temple, inteligencia o carácter, que autodeclarados apóstoles de la bondad alardeen de una inmoralidad inimaginable sin recato alguno....mira que tamaños logros se antojan insuperables....y cuatro textos más allá, aparece otro que deja en anécdota a los anteriores.

Dios mío....¿habrá un final?

La estupidez infantiloide a la que lleva el afán de protagonismo nunca dejará de asombrarme. Infinitamente.

domingo, 30 de junio de 2024

Pero.....

 Pero......¿aún crees que puedes obviar los peros?
No, no vas poder llegar.
Sin peros.

Obediencia y méritos

 

La obediencia no es una cuestión de mérito, sino de ascendencia y autoridad.

No se merece, se ejerce o se percibe. Que es muy diferente y no tiene nada que ver con merecer.

¿De verdad cuesta tanto pensar y no dejarse llevar por consignas absurdas que suenan atractivas y carecen de toda sustancia?

Sí, cuesta. Es más fácil gritar con un ejercicio estéril de exhibicionismo histriónico escudado en un supuesto carácter fuerte (que no deja de ser una insufrible manifestación de incapacidad y mala educación), que asumir las carencias propias de los incapaces metidos en asuntos que les superan.

Y me da tristeza ver a personas que sé que piensan bailar el agua a tales imbéciles. Espero que no sea contagioso.

domingo, 2 de junio de 2024

Tu función (infelicidad existencial)

 

Has vuelto a las andadas.
Has vuelto a no cumplir y a excusarte culpando a cualquiera que pasaba por allí.

Es mucho tiempo ya. Estás en una edad en la que ya debiste dejar atrás el comportamiento de adolescente idiota.

Te lo pondré en un párrafo sencillo, para que no tengas lugar a la menor duda.

Estás para complacerme. Cómo, cuándo y dónde yo quiera. Mis deseos son órdenes, y si mi deseo no es satisfecho pierdo el interés en ti. Y eso vale para cada día, cada minuto. La satisfacción de ayer no te da nada para mañana si no cumples hoy.

Puede parecerte injusto, abusivo, excesivo, humillante....pero sobre todo, es lo que viniste a buscar.

No obtendrás jamás otra cosa. Te quiero para que me complazcas. Sin más.

Estás destinada a complacer. Aunque si es necesario explicártelo así, por mucho que lo desees, no lo vas a asimilar jamás.

domingo, 12 de mayo de 2024

Ansia de agua

 La sed no es una buena base para construir nada. Aunque sí lo es para encontrar algo que pueda saciar. Claro que a veces, los aditivos que lleva el agua parecen no calmar la sed. Y se pasa en un segundo del ansia a la sensación de saciedad.

Pero, naturalmente, es cosa de algunas aguas.

Las miradas no engañan, dices

 

"Las palabras tratan de ocultar lo que dice la mirada, la cual que a su vez, trata de esconder lo que pasa por la mente."

Algo así dijo Napoleón, que algo sabía sobre el poder.

Y puesto que de juegos de poder se trata, todo lo que proporcione una pista es susceptible de ser usado como engaño. Entre otros modos y formas, claro.

viernes, 10 de mayo de 2024

Las carencias

Estoy hasta las narices de que los discapacitados (ahora se dice así, creo) me hagan a mí responsable de lidiar con sus carencias porque ellos tengan la ocurrencia de considerarse aptos para lo que no lo son.

Aprende a lidiar con tus limitaciones en vez de exigir que el mundo se adapte a ellas.

A veces echo de menos más naturaleza y menos "civilización". Desde luego, es una pena que sea más fácil gestionar la escasez que la abundancia.

sábado, 4 de mayo de 2024

Manuales de ayuda sadomasoquista

 

Cada vez hay más. Es cierto que los encuentro siempre iguales, desde el primero que pude leer, hace ya muchos, quizá demasiados años.

La sensación que me producen es la misma que leer a Paulo Coelho o Murakami. Queda un transfondo de manipulación argumentativa emocional, ya sea apelando a sentimientos o recuerdos, sin consistencia ninguna y sustentadas en un vacío sonrojante, que conduce a la idea de que estamos ante un sabio que nos podría transmitir los secretos arcanos de la existencia..... pero no te dice nada.

Pura autopromoción de quien escribe. Con la diferencia de que los insignes literatos buscan vender libros, y los caritativos juntaletras educadores de la esencia sadomasoquista se venden a si mismos. De modo similar a como lo hacen los fotógrafos o los otrora inconmensurables tutores.

Supongo que es la vieja historia de siempre, la de los vendedores del tónico milagroso o el bálsamo de fierabrás. Siempre hallan un incauto a mano. Se adaptan al medio, las redes en este caso, con el mecanismo de siempre.

Y al final, hacen caja. Qué fácil es separar a un tonto de su dinero, ¿verdad?

viernes, 3 de mayo de 2024

No busco sexo

 

Así, de sopetón, en la primera frase del perfil .

Así pues, supuse que la primera foto, con un cuerpo desnudo en la ducha y una corona jabonosa ocultando su sexo, tiene entre líneas algo que no consigo apreciar.

Claro que cuando en la siguiente puedo ver explícitamente sus genitales en evidente estado de excitación, definitivamente, hubo algo que se me escapó.

¿Será que no puedo captar la sutilidad que emana del lenguaje de una red social?

Por si acaso, tras leer la primera línea de los fetiches, decidí dejarlo de lado, pues lo siguiente es pedir cita al psiquiatra.

El sexo, ya se sabe

¡Un juego!

 

Un juego....no me lo puedo creer.....

¡UN JUEGO!

No es la ofrenda de algo trascendente, ni de la altura de un modo de vida o una elección vital.

Ni siquiera algo que enaltezca la esencia, el carácter, la personalidad....

No, se trata de algo lúdico, placentero, atractivo, casi ligero en su concepción.

No es un asunto de vida o muerte, es algo mucho más importante que todo eso.

Claro que me gusta también jugar.

¡Lo paso tan bien!

PD

Era mentira. Pretende trascender.

jueves, 28 de marzo de 2024

Suggest, ask, tell

I’m used to suggest. Mainly at the very first approach.
Once I feel confident enough, I move from suggest to tell.
Although my polite manners may make it look different, I always tell you, never ask.

And in return, on My Domain you are always expected to ask, never tell me.

Be sure to behave properly. As you are told to do.

domingo, 17 de marzo de 2024

Los bdsmeros engañan

Las apariencias engañan. Es normal. La semántica de aparentar está ligada a engañar, así que la expresión es un pleonasmo canónico.

A mayores, aparentar es parte de la religión laica que lo invade todo, una parte esencial de ese mentidero virtual que conforman las redes sociales, ámbito del cual este espacio forma parte.

Ergo, como red social, este escaparate engaña, y sus usuarios, aparentan y engañan. Como la mayoría se autotitulan lo que coloquialmente “bdsmeros”, podemos concluir que los “bdsmeros” engañan.

Es verdad. Lo que veo aquí son figuras aparentes con ínfulas de ser y mostrar lo que pretenden. Qué buena definíción para “bdsmero”.

Si alguien llegó hasta aquí, igual se pregunta a qué viene esta aparente disgresión (cuidado, que aparentar es polisémica). Es sencillo. En un primer momento iba a titular el escrito “El BDSM engaña”, pero caí en la cuenta que no es así. Al contrario, el BDSM, sobre todo si no tiene aditivos, no engaña. No, al contrario, te suele lanzar tu propia verdad a la cara (o una de tus caras, que por mucho que digan los mediocres limitados, es posible tener más de una). Y lo hace con dureza descarnada, sin endulzar la esencia.

Es por ello que el BDSM no engaña. Y los “bdsmeros”, sí.

Quizá por eso hay tanta apariencia y tan poca verdad. Verdad de la mía, por supuesto. Y de los que la desean como yo.

Como me dijo una mujer muy sabia en mis comienzos, “ de verdad, somos muy pocos”. Aún hoy, sigue teniendo razón.

lunes, 11 de marzo de 2024

Se me va la mano

 

Mira que soy un tipo templado. Tanto que hay quien me tiene por frío. Yo creo que no es para tanto, pero claro, si más de una te ve de esa manera, algo habrá.

Así que temple, y frialdad. También paciente, dicen.

Será verdad. Y si es así ¿cómo es posible que se pueda ir la mano? Desde luego, me encanta sacarla a pasear. No sé si más de la cuenta, pero desde luego, mucho. A veces, la tentación es inevitable, el estímulo es inevitable, el acto es inevitable. Y ocurre. Ocurre que los dedos acarician la suave piel del cuello. O el dorso de la mano recorre sin apenas rozar el contorno del cuerpo, el interior de los brazos desnudos, la curva de la cadera, el señuelo marcado de los pezones, en un intercambio de incitaciones, más que lascivas, perversas.

Aunque no es solo sutileza lo que anima el movimiento. En ocasiones el puño, casi crispado, agarra con fuerza el pelo. O trata de cerrarse sobre la garganta, apretando con intensidad mientras fijo inequívocamente la mirada, en preludio quizás a una bofetada que da aún más tono a las mejillas y humedad a los muslos.

Y ya, una vez abierta la mano, se escurre bajo la falda, obligando a separar las piernas, dibujando pliegues bañados en viscoso calor, hurgando a la vez en las hendiduras y los demonios, mezclando el frío de los ojos con el calor de la carne palpitante y el ardor de la mente doblegada.

Si, se me va la mano, sin que pueda hacer nada por evitarlo.

Pero esto, viendo cómo, a pesar de todo, sonríes, no puede ser pecado ¿verdad?

lunes, 26 de febrero de 2024

La sencillez y lo imposible

Alguien con quien intercambio correos, me solicitó lecturas sobre el protocolo. A consecuencia de ello, volví a revisar algunas ideas fundamentales. Una de ellas es que el protocolo es una herramienta, y no tiene contenido por si mismo. Tiene sentido en un ámbito que requiera de unas reglas que regulen el traspaso de información. 

Las relaciones de dominación/sumisión, en esencia y desprovistas de toda la carga accesoria y reivindicativa de elementos externos que se les ponen tan alegre encima, son algo extremadamente sencillo. Es una simple relación jerárquica por principio. El protocolo no hace más que dar un cauce a esa autoridad a la que da forma la jerarquía, ya sea aceptada, percibida, impuesta o la mezcla de los tres en cualquier proporción.

Por eso, más que lecturas sobre protocolo, prefiero las que muestran con claridad la relación vertical de autoridad y poder.

Hay dos libros que para mí son ilustrativos.

-El Ama, memorias de una dominatriz, de Francoise Foucault.

-Grushenka, tres veces mujer, anónimo.

Con esos dos libros más el de Jay Wiseman (BDSM, las prácticas y su significado), es posible disponer de una buena base para orientar la inquietud y el deseo desde la teoría a elementos tangibles, que permiten dar forma a lo que son sensaciones e impulsos poco concretos e imaginados.

Hay una cuarta obra, que resulta un maravilloso corolario a lo que proporcionan estas tres. Se trata de "El amante lesbiano", de José Luis Sampedro .Pero no conviene siquiera anticiparla antes de haber leído las primeras.

El amor a Dios

Me miró profundamente a los ojos, con la placidez que sólo es posible desde la calma absoluta. Una calma que nació de haber conseguido encarnarse en aquello que jamás imaginó que sería capaz de aceptar. Y entonces lo dijo. Usó una fórmula aparentemente dubitativa para reflejar la inabarcable certeza. Tan inmensa, tan definitiva, que, ahora lo sé, no supe asimilarla por completo.

Fallé. Me quedé con las palabras, y no con lo que decían. Así fue cómo, después de haber creado lo más perfecto que construí jamás, quedé superado por la magnitud de mi propia obra. Podría decir que fue un momento de debilidad, de ofuscación pasajera o falta de sensibilidad momentánea, pero no. Fallé del modo que nunca creí que lo fuera hacer, lo único que no me podía permitir. Dejé de observar, dejé de anticipar, dejé de guiar y me quedé en la comodidad de la literalidad, sin saber ver más allá de lo que parecía evidente y no lo era en modo alguno, aunque "tenía que haberlo sido".

Pese a que la ocultó admirablemente, noté la decepción, y en vez de abrir los ojos, persistí en seguir siendo vulgarmente literal. Ahí murió su Dios, y toda razón para ser aquello que en un principio negana que pudiera ser. Es fácil tener el amor de un Dios, sólo hay que alabarle, honrarle, y adorarle. Pero mantener el amor a Dios exige que éste no deje de ser alabable, honrable, adorable, ni tan siquiera por un segundo.

Dios perdonará tus dudas, pero tú nunca perdonarás que dude a Dios. Y mucho menos después de entregarte entera a Él.

Sólo es duro ser Dios para quien no lo es.

Una vez

 

Una vez puede ser suficiente, puesto que hay experiencias que no se deben vivir.

Ninguna vez puede ser suficiente, pues hay vivencias que es obligado experimentar.

La oportunidad de sufrir daño resulta así de caprichosa. Puede bastar una vez, o ninguna.

No te duermas, no ses que cuando despiertes ya no exista, y pierdas la ocasión. O dejes de perderla.

sábado, 17 de febrero de 2024

Infinito potencial

No sé cómo llego a apreciarlo, pero lo veo. Normalmente, casi a primera vista. Me basta con observar unos instantes, provocar una respuesta, crear un estímulo, insinuar con levedad, o lanzar una sutil incitación. No importa el medio que utilice, de hecho es casi una excusa para confirmar sin duda lo que me llama calladamente a gritos.

Entonces, toca mostrarte lo que aún no sabes que tienes, por mucho que tu intuición te esté indicando que lo posees. Tienes dos opciones, dejarte enseñar o guiarte por las pautas que escribieron los que no saben de lo que te estoy hablando.

Cuando veo que crees que lo que quiero es echarte un polvo, veo que escogiste el segundo camino, el fácil.

Qué pena me dan los potenciales enterrados en los prejuicios de las mentes ciegas.

 

Miradas

 

No hay dos pares de ojos iguales. Igual que el timbre de la voz es único, el tacto de la piel, o su olor. Pero sí puede parecerse mucho una forma de hablar a otra, una entonación, la manera de tocar, o acariciar, e incluso lo que evoca el sabor carnal, fresco o intenso.

Y por supuesto, lo que dice una mirada. Miradas todas ellas que se funden en una, compartiendo la sonrisa, el rubor, el asombro, cierta timidez envolviendo la certeza y la decisión que el lenguaje corporal acentúa con una intensidad inevitable.

Así, de la curvatura de la boca emana ilusión, sorpresa, deseo, y esa actitud que denota el convencimiento íntimo de saberse en el sitio correcto, en el momento justo y ante la persona adecuada.

Fueron miradas en las que quedó el tiempo suspendido, como si el universo entero hubiera desaparecido y no hubiera nada más que los ojos dictando la primera sentencia, en una coreografía preludio de todo lo que está por llegar. Aunque puede que, en ese instante infinito, con la vista rendida a lo que se antoja un divino orden superior, ya sucedió todo lo que había de ocurrir, y lo que vino después no fuera sino un recuerdo de todo lo que pasó ya.

miércoles, 7 de febrero de 2024

Lo que te place

 

A veces, puedes escoger entre lo que te place. Y darte el lujo de seleccionar, calibrar, desechar, probar y decidir. Puede que eso incluso aumente el disfrute, la intensidad, el deseo, aún a costa de dejar a un lado algo apetecible.

Otras, lo que te place te escoge a ti. Sin que puedas hacer nada por evitarlo. Sí, hay un tiempo en el que aún depende de tu voluntad, que está en tu mano decidir. Pero según crece el ansia disminuye el autocontrol, y finalmente, si no huyes acabas cayendo.

Y te jode.
Te jode que te encante.
Te jode saberte vencida.
Te jode desearlo.
Te jode gozarlo.
Te jode ser así.

Hasta que dejas de pensar que te jode.

Total, eso es lo que tiene lo inevitable. Y si encima lo disfrutas....¿para qué penar?

Pues lo haces por que te place. Faltaría más.

jueves, 18 de enero de 2024

Praise

 Oh, praise Him when you go to work
Praise Him when your feelings hurt
Praise Him when you're feeling bad
Praise Him when you're feeling sad
All praises to the power
Praise Him by the love you give
Praise Him by the way you live
Praise Him even when you dance and make romance
When you make romance(let your light come shining through, baby)
Praise Him when you got no time
Praise Him whether rain or shine (shine shine shine shine shine)
Praise Him for the sun lighted sky
Praise Him for the moonlight
Praise Him bringing summer
Praise Him for the weather
Praise Him with thy mighty soul
Praise Him with thy money bowl
Praise Him by the words you speak
You'll just have to let you see
Praise Him every single day
Praise Him in all kinds of ways
Praise Him from the mountaintop
Praise Him even
Praise to the power
Praise Him every day
Praise Him in a special way

 

Marvin Gaye