martes, 30 de diciembre de 2025

Me gusta el agua

Caliente, tanto que enseguida el vapor nubla la estancia.
Agua resbalando sobre la piel.
Solo piel, lisa, perfumada, suave.
Tan delicadamente preparada que al recorrerla el tacto no encuentra el menor relieve.
Y el agua se desliza libre, siguiendo las curvas que sólo la carne dibuja debajo de tu tersura.

No es fácil retenerla. Se resbala entre los dedos, y la fuerza no sirve más que para aumentar la frustración de la presa inútil.

Se revuelve, ríe y provoca, mostrando con descaro su excitación, su pliegues tensos, el volumen pleno, mientras se zafa una y otra vez, en un juego que sabe, en cualquier caso, que no ha de ganar, pues no carece de puntos que facilitan su control.

Uno de los aros que la adornan, en un descuido, queda al alcance de mis dedos. Y se acabó el juego. El rictus de dolor se mezcla con la mirada brillante, a la vez que toda ella, como por ensalmo, se relaja, quedando sólo la tensión del vértice ahora en punta que dibuja una línea con mi mano.

Tiro suave e inexorablemente hacia abajo, y mientras cae de rodillas, la mirada en alto amplifica el descenso que el resto de su cuerpo no puede evitar seguir.

Me gusta el agua, y mientras acaricio su cabeza desnuda, ahora comienza otro juego entre el vaho, la humedad y el calor que no dejan de envolvernos.

sábado, 27 de diciembre de 2025

Humanos

"El ser humano se caracteriza por poseer una fina capacidad para darse cuenta de lo obvio."

Robert E. Howard.

¿Estará la evolucion derivando a lo subhumano, o es sólo una consecuencia de la idolatría patética hacia perros y gatos que nos invade?

jueves, 25 de diciembre de 2025

El mito del cortejo

Que el mundo de placeres perversos que tanto me satisfacen está cada vez más contaminado es algo innegable. No me tengo por un individuo muy experimentado, pero sí con el suficiente bagaje como para haber podido apreciar de primera mano esa degradación, que avanza paulatina, de manera constante y me temo que a corto plazo, imparable.

El absurdo voluntarista de que basta con querer, desear o creer sentir algo para poder ser trajo y trae un aluvión de incapaces, que para poder estar, entre otras cosas, provocan una modificación de las características, capacidad y reglas imprescindibles para que puedan tomar parte sectores de la población que no están ni llamados ni dotados para ello. Ojo, no digo que no tengan derecho a buscar su espacio. Pero no a costa de destruir otros espacios existentes a los que no tienen capacidad para acceder.

Una de las características más prostituidas es el de asimilar el tipo de relación, atracción y desarrollo de las mismas a las pautas comunes de las relaciones clásicas de enamoramiento, conquista y cortejo.

De nuevo, no digo con esto que no existan unas pautas similares al afrontar una relación sadomasoquista, pero revisando todas las que emprendí en todos estos años, y se cuentan por decenas, me di cuenta que en ninguna de ellas hubo seducción, cortejo, enamoramiento, y ni siquiera conquista, como elementos fundamentales de la atracción que nos llevó a estar juntos, ya fuera una hora o un lustro. Eso no quita que hubiera atención, dedicación, cuidado, química, hacer ver o mostrarse para ser visto y, por supuesto, complicidad, pero nunca nació nada de una labor perseverante de asedio continuado a pico y pala. Es más, las que tomaron ese camino fueron fracasos rotundos.

Al contrario, creo que en todos los casos en los que finalmente se dio algo consistente, desde el primer minuto ambos tuvimos claro que el otro "era" o "tenía grandes posibilidades de ser". Desde luego, no siempre de modo concreto y explícito (aunque eso es algo que luego la experiencia enseña a reconocer casi desde el primer suspiro). Con eso fue suficiente.

Y sin embargo, cuanto más miro, menos veo a nadie que tenga claro que basta con que el otro "sea" o "tenga grandes posibilidades de ser".

Con estos bueyes hay que arar, me temo.

martes, 9 de diciembre de 2025

Ya no hay quien espíe los juegos de los niños

"Hablando con las fieras del Zoo
Solo yo hablo, ellos suelen mirar
A veces me quedo quieto en mis zapatos"

"Todo lo que digáis que somos
lo somos y aun peor.
Nos vendimos por un caramelo
al mejor postor."

"Los maestros se quejan por los cristales rotos,
en todas partes hay gente idiota.
Yo soy quien espía los juegos de los...

Madamme Claude se abanica con sus acciones
devaluadas al cuarenta por cien.
Nuevos cantantes hacen el ridículo
en viejos festivales como Eurovisión."

"Está fascinada
siempre se mueve detrás de mi.
Esta fascinada,
siempre habla muy bien de mi.
Le apreté el cuello hasta enloquecer
nunca más la he vuelto a ver."

Y tantas otras.

Ya no hay quien espíe los juegos de los niños

domingo, 7 de diciembre de 2025

Prejuicios de activistas sensitivos

Cómo detesto la generalización desde la generalidad, y los ejercicios de obtención de pautas individuales a partir de lo que es común a la mitad de un espacio muestral.

Justificación del prejuicio se llama.

Tratar de obtener rigor a partir de las sensaciones es una de las aberraciones de este tiempo. Propio de las fieras, sin duda.