sábado, 8 de noviembre de 2025

El universo de la frontera

"La verdad es que no sé qué me pasa contigo. Me haces pensar en lo que no había imaginado, consigues que quiera lo que se me antojaba imposible, hacemos lo que nunca creí que fuera capaz de hacer. Además, es tan natural que parece normal. Y no lo es, salvo cuando estamos juntos."

Es algo que me dice en uno se esos momentos en los que, tras la intensidad de los instintos desatados y después de asimilar que ciertos actos se den con tanta naturalidad, la calma nos envuelve y la química de la perversidad común se transmuta en complicidad de confesionario.

Me lo dice, y se lo digo, pues no solo ella traspasa fronteras que parecían impensables, improbables, excesivas y desaconsejadas sin que se rompa o quiebre absolutamente nada. Pues ambos sabemos que el que un terreno haya sido conquistado no implica que se deba volver a tomar. Pero no es el acto lo que importa, sino obtener cada vez mayor certeza sobra la capacidad de cada uno y cómo las unimos en una realimentación que no tiene sentido fuera del espacio que hemos conseguido crear.

No hay magia, mística ni sortilegio alguno. No es trascendente, canónico o superior. Carece de todo significado fuera de lo que es en si mismo. No da lecciones de vida, ni nace del misterio de la existencia o de la prostitución de palabras, confesiones, pensamientos o ambientes. No, es tan sencillo que desnuda y expone en su pretenciosa miseria todos los intentos que pretenden clasificar, sistematizar, normalizar, visibilizar, estructurar y definir lo que no deja de ser una relación particular de caracteres afines.

Basta con las imprescindibles gotas de certeza, confianza, capacidad, talento, cercanía, respeto, conocimiento, fetichismo, sensibilidad, sensatez, perversión y saber hacer. Una idea clara de lo que ponemos en común, de qué nos demanda nuestro deseo, la visión compartida de cómo disfrutar de ciertos placeres y el reconocimiento de que lo que hacemos solo es posible por ser ambos quienes somos.

No hay más. Que no es poco ¿verdad?

No hay comentarios:

Publicar un comentario